miércoles, 19 de noviembre de 2008

Franco, Garzón y todos sus muertos

Españoles, Franco ha muerto. Lo juro. Esta vez de verdad de la buena. Palabrita de Garzón. ¡Por mis muertos!

Está claro que con este… llamémosle juez (con perdón) la realidad supera ampliamente a la ficción. Exactamente por 30 años. Si el insuperable y añorado Vizcaíno Casas nos deleitó con su best seller “…Y al tercer año resucitó” ahora llega el insuperable e insoportable Garzón con su pest seller “…Y al trigésimo tercer año refalleció”. 33 años resulta que Franco llevaba vivo, suponemos que oculto en alguna catacumba secreta del Valle de los Caídos, allí donde entra el Follonero como Paco por su casa para montar su show transgresor (¡jo, cómo molas!) sobre algo tan sagrado y merecedor de respeto como una tumba, da igual quien sea el inquilino. O igual estaba en Las Vegas, jugando al tute con Elvis Vive, camuflado bajo su loden, su gorrito de caza y sus rayban modelo 1975.

Y yo me pregunto, ¿pero de qué va este tío? ¿Qué se toma? Resulta que tiene sus juzgados tan patas arriba que le han llamado la atención hasta los jueces de Eurovisión. Y él, ale, a conferenciar y a cobrar millonadas por el ancho mundo, cuan Gore de saldillo (¿y qué contará éste para que encima le paguen?). Y ahora, después de desenterrar a palazos (de pala) el eterno descanso de los muertos y de enterrar a palazos (de palo) el consensuado descanso de los vivos, va el impresentable y se deshinibe, que debe ser algo así como «me he descojonado de todos vosotros, he abierto la caja de pandora frentista, he vuelto a sembrar el odio entre los buenos y los malos, he despistado al personal y, lo que es más importante, he sido el super prota durante unos meses. Ahora, que me dejen de líos y a ver si me sacan en La Noria, previo paso por caja».

Y yo me repregunto ¿pero quién se puede fiar del juicio de este juez? Si antes ya lo tenía difícil con lo del GAL ahora no ahora sí, o su imparcialidad manifiesta como pretendiente a ministro del PSOE, o sus devaneos/desvaríos internacionales, etc. con lo de Lorca, Franco, Queipo y todos sus muertos se ha superado a sí mismo. Pero con creces. Récord mundial del Guinness.

Y yo, modestamente, me digo: si este… individuo no es inhabilitado inmediatamente de todas sus funciones como juez, y a perpetuidad, lo único que puedo afirmar es:

Españoles, el sentido común ha muerto.


PD. Si el gran Vizcaíno Casas resucitara, ¡cómo se lo pasaría el tío! Mira que morirse justo antes de que Z, Pepiño, la Bibi, Maleni, Caldera y demás llegaran al poder. ¡Qué fuentes de inspiración se perdió! Salvando las distancias, “Bienvenido, Mister Paz” tiene la vocación de ser la novela que, probablemente, le hubiera gustado escribir sobre esta pandilla.

lunes, 17 de noviembre de 2008

El milagro de Txeroki

Hoy, la noticia importante no es el G-20, ni el acertado análisis de la cumbre del estadista Pepiño, ni el gotelé lisérgico de barceló y demás vergonzosos y generalizados dispendios administrativos, ni la crisis del capitalismo, ni las tonterías de la Oposición, ni la esperanza negra de Occidente, ni el descalabro blanco de Chamartín, ni el hundimiento definitivo de los de Llamazares, ni las llamas infernales que asolan Los Angeles y no puede apagar ni Terminator.

Hoy, la noticia importante es que ha caído Txeroki, el jefe, el sanguinario, el duro, el hijoputa. Experto en bombas, jefe de los comandos de la banda asesina y apoyado en el sector más duro de los presos, el amigo Garikoitz Aspiazu ha caído esta madrugada en Cauterets, pueblecito con estación termal y estación de esquí cercano a Lourdes. ¡Eso sí que es un milagro! Pero no un milagro de la Virgen, que bastante tiene con enfermos y desamparados, sino de SanKozy. Un milagro, sí, que Francia esté ahí, al ladido justo del País Vasco, y que por fin se haya dedicado a cazar a los asesinos que hasta hace muy poco iban al país vecino de vacaciones, a pasear por las playas de las Landas, a organizar barbacoas en los caseríos de Capbreton o a sumergirse en las aguas saludables y templaditas de Cauterets. Un milagro que la jueza Le Vert también esté ahí y que la policía francesa, en colaboración con la incansable Guardia Civil, haya cortado de cuajo la cabeza de la serpiente venenosa que, como siempre (no nos confundamos), es la cabeza pensante que piensa sólo en matar y a la que el resto de su anillado cuerpo obedece con ciego fanatismo. Porque, insisto, no nos confundamos, en ETA no hay buenos y malos, no hay blandos y duros, no hay conversadores y ejecutores, no hay poíticos y asesinos; toda la serpiente es la misma bestia, la misma alimaña, de la cabeza hasta el último anillo, todos igual de culpables. Y si se habla con uno, se habla con todos; si se negocia con uno, se negocia con todos. Así que, Eguiguren, que no te entre otra vez el gusanillo del diálogo (por orden de Mister Paz, no nos confundamos tampoco en esto), si es que lo has dejado en algún momento. Que nos conocemos.

Txeroki está en la trena. ¡Milagro! Sí, pero no victoria. La cabeza de ETA volverá a crecer y será tan peligrosa, tan asesina, tan hijaputa como la de Txeroki. Y mientras quede un solo comando —itinerante, nómada o casero—, mientas quede un solo De Juana, mientras quede un solo batasuno (o aeneuvista o nekane o lo que se inventen), mientras quede un solo borroka, mientras quede un solo Egibar o un EA, mientras quede un solo anillo de la serpiente, volverá a matar, volverá a envenenar, volverá a envenenarnos. Y seguimos sin antídoto.

Y creeré también que en España hay milagros si Txeroki, el jefe, el sanguinario, el duro, el hijoputa, permanece en la jaula todos y cada uno de los 40 años que le coresponden, como alimaña peligrosa que ha sido, es y será. Y cuando salga con 75 años, no nos confundamos, la serpiente estará viejecita, pero seguirá siendo igual de venenosa, igual de hijaputa; y sólo dejará de ser una amenaza si para entonces ya no le quedan anillos que ejecuten lo que dicte su cabeza. Pero ni un anillo, ni uno solo.


PD. Y exactamente lo mismo para los tres hijoputas que asesinaron a sangre fría a un joven el pasado sábado en una discoteca ilegal de Madrid. Un sincero abrazo para su familia.

jueves, 13 de noviembre de 2008

El gotelé lisérgico de Barceló y otras artísticas inversiones


El Arte. El Talento. La Creatividad. El Morro. ¿Dónde está la delgada línea roja que separa tan complejos conceptos? Pues yo no lo sé, lo siento. Lo único que puedo hacer, como todos, es tener mi propia opinión. Y expresarla. Y expresada sencillamente quedaría algo así: no me gusta la tan cacareada obra magna de Barceló, no me parece mínimamente comparable a la Capilla Sixtina (ni siquiera mínimamente comparable a la capilla de al lado de mi casa), no me parece Arte, como yo lo entiendo (¡el nuevo Picasso, he llegado a escuchar hoy en la radio! ¡Mon Dieu!), ni me demuestra más Talento que el de un albañil aventajado y bien dopado con cualquier tipo de sustancia indefinida, tipo bocata de setas alucinógenas; Creatividad, bueno, admito creatividad como animal de compañía, porque original, al menos, es. Hasta aquí todo es subjetivo, todo es opinable.

Pero lo que no es opinable, lo que es absolutamente incuestionable es el Morro que subyace en todo este asunto. El descaro de una pandilla de sinvergüenzas que juegan con nuestro dinero en su provecho mientras se parten el pecho en nuestras narices. Y no hablo sólo de Barceló. Aunque vamos a empezar por él.

· Miquel Barceló, artista del gotelé (y a mí que este tío me recuerda a Lloyd Bridges en “Aterriza como puedas” con lo de «elegí mal día para dejar de esnifar pegamento»). Seis millones de euros por la obra. Si descontamos unos miles de euros en materiales varios (cemento o plastilina o barro o lo que sea con lo que ha hecho su maravilloso gotelé estalactítico; más unos cuantos litros de pintura color arcoiris; más el mono, las máscaras antigás, las mangueras y demás herramientas artísticas; más las propinas a sus peones albañiles) calculando así, grosso modo, le quedarán unos 5,5 millones de euros netos, millón arriba, millón abajo. De los cuales 500.000 euritos, sacados del Fondo de Ayuda al Desarrollo. Bien. Enhorabuena muchacho, tú ya has salvado la crisis. En buen momento apostaste por la ceja de Zapatero, ¿verdad? Jugada redonda. Ahora, a descansar unas horitas y a por el siguiente proyecto oficial.

· Moratinos, Miguel Ángel (¡anda, como el de la Capilla Sixtina! ¡Qué cosas!), Ministro de Asuntos Exteriores y de la Alianza de Civilizaciones. Amante del arte lisérgico y de la vida multicolor. 20 millones de Euros de los españolitos que se ha gastado el tío en multicolorear una sala donde la gente va a trabajar en cosas supuestamente serias. ¿Cuánto aportarán las entidades privadas de esos 20 millones? No se sabe. Como mucho 8 millones, pero alguna ya se está echando para atrás, según dicen, conmovida por los daños colaterales. “La Capilla Sixtina del siglo XXI”, según el propio Miguel Ángel (Moratinos, no Buonarroti) que ha bautizado así a la cosa. Hay que ser cursi, paleto y excesivo a partes iguales. «El arte no tiene precio» se justifica. Sí lo tiene, si lo has pagado (si lo hemos pagado); el que sea desmesurado o no, depende de la paletez y/o snobismo del comprador. Y si no, que se lo pregunten a los niños de 3 años que colgaron una “obra de arte” en ARCO y a los inclasificables entendidos que lo entendieron y analizaron en experta profundidad (ver vídeo).

· Y por último, Z, Mister Paz, el adaliz de la Alianza de Civilizaciones. El de la silla de la Bruni. El que propugnaba la austeridad gubernamental y se gasta 806.000 euros en luz y 28,28 millones en ser asesorado de 644 formas distintas. El mismo que está dejando en paro a media Ezpaña mientras él se reúne con los tirantes de Botín y demás big banks para taparles con oro los agujeros que no tienen. El mismo que encarga a su amigo Miquel, el de la ceja, sin concurso previo, una obra magna y carisísima para representar presuntamente a España y en la que no se ve —ni se intuye— España ni en el gotelé ni en los colorines ni en el nombre de la cosa, que se ha hecho llamar Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de las Civilizaciones. Olé, olé y olé. ¡Y ole tus huevos! ¡Ay, Z, cómo te gustó lo de la ceja!

Pero aún hay más, que diría Super Ratón. Porque la crisis no está reñida con el Arte. Como no tiene precio… Un par de ejemplos más:
· Verdaderas obras de arte sin precio deben ser los muebles que la Vice ha comprado con nuestro dinero por valor de 64.000 euros, que es lo que se ha gastado en el cambio de mobiliario de la Vicepresidencia Primera (¿tan viejos, arrugados y feos estaban los anteriores muebles de la Vice?). Una perversión. O una inversión, según se mire, que ya se sabe que en esto del arte, para gustos, colores. Y hablando de colores, ¿le estará decorando Barceló el casoplón palaciego que se está levantando la Viceaustera en La Granja?
· Y también como verdadero paradigma del arte post conceptual cabría definir la mesita adquirida por el amigo Belloch,180.000 euros, una ganga, a juego con 36 sillones de diseño italiano a 96.590 euros la pieza; compra que posteriormente anuló (la de los sillones italianos; la mesa se queda)en vista del escándalo, aunque no creemos que los haya sustituido por sillas de IKEA, precisamente. Todo para que sus concejales trabajen placenteramente en un ambiente artístico que eleva la moral tanto como la inmoralidad.

Y mientras, las colas del paro en progresión geométrica, los despidos masivos cada vez más masivos, los ERES de trinchera y barricada, los comedores sociales sin mesas libres, hipotecas impagadas in crescendo, fin de mes en la primera quincena… ¡menudo cuadro!

miércoles, 12 de noviembre de 2008

TODAS las coincidencias entre los presidentes Obama y Z


· Los dos nacieron un 4 de agosto.

· Ambos tienen 2 hijas.

...



Seguiremos buscando (se admiten aportaciones).


Nota: Para ver coincidencias, pero de las buenas, se recomineda leer el artículo "El payaso, Mariano y la muerte de Lincoln y Kennedy" del mes de octubre, en este mismo blog.


lunes, 10 de noviembre de 2008

Sarko, Z, el G-20 y la silla de la Bruni

En las fiestas de graduación de la hasta hace tres días tan capitalista, tan imperialista y tan esclavista USA, la mayor preocupación de las adolescentes menos populares y/o agraciadas (o sea, las más feas) es, primero, si van a ir acompañadas al gran baile de graduación y segundo, qué altruista voluntario las va a llevar cuan caballero andante e imberbe. El número de espinillas, el repeinado o las pintas horteriles del apuesto púber no importan lo más mínimo si presta su brazo varonil para acompañar a la damita. El asunto no es baladí para las adolescentes americanas, y el hecho de no conseguir como compañero de baile ni siquiera al tirillas empollón con gafas culovaso y brackets XXL ha llegado a traumatizar a más de una. Pero, aun no siendo elegidas ni pagando, ellas mantienen su dignidad intacta y resignada, y no se dedican a ir de clase en clase, de puerta en puerta, de driveincinema en driveincinema indagando, rebuscando, tanteando, rogando, implorando, suplicando compungidas a todos los chicos con posibles que la lleven al baile «¡por favor, por piedad y porque me dejo hacer las guarrerías que quieras si me llevas!… ¡¡Pliiis!!». No, las adolescentes americanas feúchas pueden ser rechazadas, pero asumen su suerte con resignación y dignidad. Sin éxito, pero con dignidad.

Justo lo contrario que nuestro respetable y respetado presidente, el megasonriente Z, líder indiscutible de la champion lig que se ha pasado las últimas semanas yendo de clase en clase, de puerta en puerta, de país en país (¡hasta la China se ha ido el tío!, con lo poquito que le gusta viajar) indagando, rebuscando, tanteando, rogando, implorando, suplicando compungido ser invitado al baile «¡por favor, por Ezpaña, por piedad y porque me dejo hacer las guarrerías que quieras si me llevas!… ¡¡Pliiis!!». Durante semanas, Z y sus huestes diplomáticas, Moratinos a la cabeza, han sobrealimentado el cielo atmosférico de CO2 con tanto vuelo intercontinental y tanto pedorreo inflamado. Pero al final, la feúcha ha conseguido estar en la famosa cumbre de Washington donde, según dicen, se va a reinventar el mundo moderno. Y no va del brazo de un tirillas cuatro ojos y brackeado, sino del más apuesto de los galanes, del chico más popular del “insti”, el galán por excelencia, el que siempre se liga a las más guapas… ni más ni menos que el Gran Sarko, el sobateur. Y tampoco va de relleno, no, como auguraban las envidiosillas y viperinas, sino como su pareja oficial, con voz y voto ¡toma nísperos!


Y claro, la Bruni, pues se ha tenido que quedar en la maison, con su guitarra y su melancolía, la pobre.

Y claro, los demás invitados al baile se han quedado un poco así, como disgustadillos, decepcionados, tristones, porque contaban con admirar, adorar e incluso amar a la bellísima y encantadora Bruni y ahora se encuentran de bruces con la fea sosota y apocada, la que siempre se aparca en las esquinas esperando que alguien le dirija la palabra o la saque a bailar.

Y claro, el G-20 ha protestado. Con toda la razón. Argentina, México, Brasil y Rusia han expresado su indignación porque se han quedado sin las dulces melodías de la Bruni en los recreos de la cumbre; Arabia Saudí y Turquía, envidiosillos ellos, dicen que si Sarko lleva acompañante, que ellos llevan a sus cuatro y siete esposas, respectivamente; y Japón, que no va a ser menos y que se lleva a la geisha; el italiano, lo mismo, que va, sí o sí, con su ministra exmodelo y con el perro, que no lo va a dejar abandonado, al pobre chucho; el chino se rebota porque, dice, no va a dejar a su familia en el hotel, faltaría más; y el indio, el indonesio, el coreano y el sudafricano que si van a viajar desde tan lejos para esto. La alemana se ha puesto celosa porque cree que Sarko ya no la va a sobar como antes y al canadiense la noticia le ha dejado helado, a pesar del calentamiento global. Francia e Inglaterra no han dicho ni mu, muy diplomáticamente, y Australia tampoco ha dicho nada, porque estaba bebiendo cerveza. El yanqui, indignado ante la grosería de invitar a persona tan non grata, ha dicho que él, por dignidad, se niega a enviarle invitación, y que si se quiere colar con el francés de la mano, que se cuele, pero que él no le va a decir ni «qué tal, amigou» ni «hola, ¿cómo está?» ni nothing of nothing.


En cuanto al holandés y al polaco, que no han tenido tanta fortuna (o tanto peso internacional), han declarado que ellos están dispuestos a sentarse en la misma silla, uno encima del otro y que si Sarko y Z hicieran lo mismo habría sillas para todos.


Total, un lío gordo el que ha armado nuestro amado presi con el baile y la silla y la Bruni y la cumbre y la madre que lo parió. Eso sí, estará en el baile, y del brazo de Sarko, el sobateur. Y además, con voz y voto. Pero lo que ignora el inocente Z es que esa voz que le han dado no es para socializar el capitalismo ni para civilizar el imperialismo, ni siquiera para abrazarse al Obamismo: esa voz es para cantar. Como suena. Ya que sustituye a la Bruni, Sarko le ha impuesto como condición que entone una de las melodías de su amada ante tan magno auditorio, a ver si así se templa tanta exacerbada indignación (suponemos que anulada por el cachondeo).

Ahora, Z sólo tiene que ensayar la chanson y, con aterciopelada voz y su impecable francés (o fgansuá), conquistar al G-20 y demostrar a tout le monde por qué tenía que estar ahí.

Y el día 15, ante la mirada estremecida de Sarko y de los demás Ges, los labios sensuales de Z susurrarán “Quelqu'un m'a dit” y el mundo, la historia, la civilización en pleno no volverá a ser la misma.

Disen que el destino se bujla de nosotjos
Que no nos da nada, y nos lo pjomete todo
Paguece que la felisidad está al alcanse de la mano
entonses tiendes la mano y te vuelves loco.

Sin embajgo alguien me ha dicho que todavía me amas
Alguien me ha dicho que todavía me amas
¿Segá eso posible todavía?

¿Pego quién me ha dicho que todavía me amas?
Ya no me acuegdo, ega tagde en la noche
Aún
oigo la vos, pego no guecuegdo los gasgos
"Te ama, es un secgeto, no le digas que te lo he dicho."

Y mientras escucha conmovido tan bellas palabras de amor, Bush derramará una lágrima furtiva y se preguntará, ahíto de culpable melancolía, «¿por qué no funcionó lo nuestro? ¿Por qué?».

jueves, 6 de noviembre de 2008

¡TODOS AL CINE! La película “Bella”, un sincero y valiente canto a la vida.


Hoy no voy a escribir sobre Pepiño (de turismo en Cuba, tierra de libertad), ni sobre Mister Paz (jugando a las sillas con el no-presidente Bush), ni de la leal oposición (leal a no sabemos qué), ni siquiera de la crisis financiera ni del paro ni de la banca, tan transparente ella. Hoy no voy a escribir de Obama, el nuevo rey mediático del universo, ni de ministros y ministras, ni de reinas mudas ni de barcos de muerte, ni de muerte a secas, ni de guerras pasadas o tumbas (y heridas) reabiertas. Ni siquiera del despacho de Chaves (52 millones). No. Hoy no voy a escribir de cosas tan banales como la política o los políticos; hoy no voy a escribir de la estupidez humana ni de la ambición inhumana ni de la rabia ni de la tristeza ni de las mentiras ni del rencor ni del absurdo… No. Hoy voy a escribir de la VIDA. Gran palabra, ¿verdad? Pues lo que significa es mucho más grande, infinitamente más grande, aunque a veces (muchas veces, demasiadas) se nos olvida.

Hoy quiero hablaros de BELLA. Una película. Mejor dicho, una PELÍCULA, con grandes mayúsculas. Una de esas películas que es capaz de cambiar la vida a muchas personas y de reforzar los valores de muchas otras; un verdadero canto a la dignidad humana, al respeto, al AMOR, así, también con mayúsculas. A la familia como un pilar básico de la sociedad. Una película, rara avis, que transmite un mensaje inequívocamente provida y en contra del aborto. Una película valiente y sincera, en estos tiempos en que la cobardía, las mentiras y los relativismos varios se enquistan en la sociedad con mayor saña y efectividad cada día.

Cuenta su protagonista y productor, Eduardo Verástegui (que se ha convertido en un incansable activista en contra del aborto), la anécdota de una joven que tenía la idea de abortar pues si no su novio la echaba de casa, pero gracias a la película y a la influencia de Verástegui, que se ofreció a adoptar el bebé, decidió tenerlo: fue una preciosa niña a la que llamó Bella. «Sólo por esa niña, afirmó Verástegui, ya merece la pena haber realizado la película».

“Bella” es una tierna historia sobre la vida, las relaciones interpersonales, la amistad y la capacidad humana para amar en las circunstancias más inesperadas. Narra la relación que se establece entre una joven embarazada que pierde el trabajo y un hombre que no logra recuperarse de un trágico accidente pasado. Una apasionante historia en la que dos personas descubren que, a veces, es necesario perderlo todo para darse cuenta de lo que realmente importa en la vida.



Pero aparte de una maravillosa película, es una gran película, una buena película: se ha convertido en un fenómeno social en Estados Unidos, donde encabezó durante semanas el ranking de las 10 películas más vistas del 2007. Ha recibido galardones tan destacados como el Premio del Público en el Festival Internacional de Cine de Toronto del 2006; el de la mejor fotografía y mejor actor del MovieGuide en 2008 y el prestigioso Premio Legacy del Instituto Smithsonian Latino Center, entre muchos otros.

Además, cuenta con importantes colaboradores que se han querido involucrar en esta historia, como Steve McEveety, productor de "Braveheart" y "La Pasión de Cristo", o Alejandro Sanz, que cedió su canción "Donde Convergemos" para la banda sonora.

Después de cambiar la vida a muchas personas en Canadá, Australia, México y Argentina, ahora tiene el potencial de hacerlo también en nuestro país. Mañana viernes, 7 de noviembre se estrena en 100 cines de toda España, pero sólo si consigue una primera semana de estreno potente, que rompa todas las expectativas, “Bella” se mantendrá en cartelera durante más tiempo y llegará a más gente.

Por eso os invito a involucraros en esta bella causa. Si vais a verla todos y además corréis la voz, “Bella” será un éxito. Y todos habremos ganado. La causa de la VIDA habrá ganado.


Más información en www.bellalapelicula.com

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Breve apunte de Pepiño en Washington

Se me ha olvidado comentar que Pepiño ha estado en Washington durante la jornada electoral, apoyando al candidato Obama. Y, aparte de su influencia decisiva para asegurar la victoria demócrata y democrática, parece ser que se ha identificado tanto con el nuevo presidente que hasta se le ha cambiado el color de la piel, así que ya no es Pepiño Blanco, sino Pepiño Afro (americano no porque sigue siendo muy gallego y no cuela).
Y dicen que ahí mismo, en Washington, ha aprendido en una tarde el inglés Harlem Style y ahora va por las calles del D.F. llamando a todo quisque "Hey man" y mascullando "fuck you" y demás expresiones características. Lo que ignoramos es si camina por esas calles de God con el peculiar y rítmico balanceo con el que se mueven los raperos de color (blanco o negro, is the same). ¿Se imaginan a Pepiño Afro con un pañuelo pirata en la cabeza, una camiseta de basket 7 tallas mayor y los pantalones casi por el suelo, moviendo las manos estilo hip hop y mascullando en plan colega a un maromo negro de 2 metros, "hey maaan, fuck you maaaan"? Impagable visión.

Por lo demás, esperemos que se le disipe la nueva costumbre antes de aterrizar en Cuba, porque como le suelte a los hermanos Castro lo de "hey maaan, fuck you maaan", nos lo fusilan a pelotazos de béisbol. Y nos quedamos sin sparring inteletual.

martes, 4 de noviembre de 2008

La verdadera razón de la victoria de Obama (si gana)

Todos, absolutamente todos, dan la victoria a Obama en las elecciones de hoy en los Estados Unidos. Desde Pepiño, perdón, José Blanco, hasta la familia Bardem en pleno, pasando por Wyoming, Víctor y Ana, Luppi, Bosé, Almodóvar, Amenábar y demás demócratas actores y actrices, directores y directrices, cantantes y cantantas de nuestro panorama culturil (salvo, tal vez, Norma Duval); desde el pequeño demócrata Llamazares hasta el gran demócrata Bruce, desde nuestra arrugada Vice a la megaestirada Merryl, desde la Trini al Clooney, desde Aída a la Aído y todos los demás ninistros y ministras (salvo Solbes, tal vez, que ya no podrá echar la culpa de nuestra recesión a Bush), hasta el extraterrestre Ibarretxe, hasta Pons (a título personal, claro) todos están con el amigo Barak.

También se les cae la baba con Obama (¡Hosanah!) a todos los periodistas independientes de este lado del Mississippi como Gabilondo, Milá, Valentín, las de la Sexta, los de Público, los de PRISA, Pedrojota y hasta la progre gallega infiltrada en Ondacero; incluso el sinuoso Jordi ése de la Noria y su ecuánime y dulce María Antonia Iglesias estarán felices de la victoria obamista y la derrota bushista (aunque Bush no se presente; ¿les suena?). Y pondrían la mano en el fuego por su apuesta. Seguro.

Si hasta mi admirado compañero (maestro) de tertulia nocturna en Los Últimos de Filipinas y expertísimo conocedor de la Historia Americana, Don Alberto de la Hera, me exponía el pasado domingo las 12 razones, 12, por las que el moreno Obama va a mudarse a la Casa Blanca (y una de ellas era, precisamente, su morenez). Éste gana fijo. Sin ninguna duda, vamos.

Además, todas las encuestas, todas, sin excepción, dan como claro vencedor a Barak Obama, y ya sabemos que las encuestas no se equivocan nunca, ni en USA ni aquí ni en China (sobre todo en China). Y los periódicos americanos, ídem de ídem, sean del signo que sean. Y, para más pistas, en los dos pueblecitos de New Hampshire donde se ha votado anticipadamente el candidato demócrata ha obtenido una victoria apabullante: en Dixville Notch, por 15 votos a 6; y en Hart's Location, por 17-10. Un palizón, oiga. Y hasta en el recóndito poblado de Kogelo, Kenia, los parientes afro-noamericanos de Obama tienen ya preparada la vaca para sacrificar en tan magna celebración (según publica El Mundo).
Todo indica, pues, que la victoria de la gran esperanza negra es un hecho cierto. Al 99%.

Pero la razón más contundente, la más concluyente, aplastante, rotunda, irrebatible, convincente, terminante, decisiva, categórica y tajante, la que lleva las probabilidades de victoria de Barak Obama al 100%, o más, es que el presidente Z no ha abierto la boca para apoyar al susodicho. Chitón total. Mutis absoluto. Mmmmmm. Todos sabemos que lo piensa, incluso él mismo, pero no lo ha dicho de viva voz. Y eso es lo que vale. Que se lo digan a Kerry, a Segoléne, a Schroeder, a Prodi o a la Selección Española de Baloncesto. Esta vez, para asegurar al cien por cien la victoria de Obama frente a McCain, Z no quiere riesgos. Y Pepiño tampoco, así que, a callar tocan y a ver si esta vez el gafe se queda en casa.


Pero… ¿y si gana McCain?

lunes, 3 de noviembre de 2008

70 años, mujer y católica. ¡Ése soy yo!

He de reconocerlo. Hoy me siento tremendamente confuso. O confusa, ya no lo sé. Creo que debo tener una especie de síndrome de personalidad trasladada, o de sexualidad transmutada o de edad trasnochada o de todo al mismo tiempo y en el mismo cuerpo, que es el mío. O lo era. No sé qué me pasa, doctor, que diría la Streisand. Y no es para menos. Pues resulta que yo, de repente y como quien no quiere la cosa, ahora soy mujer, tengo 70 años y para más INRI soy católica, pero católica no de hoy, no, católica de los años 50 o 60 o del preconcilio o qué se yo de cuándo, pero que de ahora seguro que no. ¡Vaya disgusto, oiga! Y eso que nací en 1965 y me bautizaron con el varonil y santo nombre de José, luego reconvertido en Pepe (y no por filiación política, que en tiempos de Franco el PP no existía, mal que les pese a muchos). Y católico sí, pero no de ayer ni de antesdeayer ni del fin de semana pasado ni del mañana ni del qué sé yo.

70 años, mujer y católica. ¡Y yo con estos pelos! (y con esta barba de dos días). Tengo que ir corriendo (lo que me permita mi nueva edad) a cambiar el DNI a la oficina de Santa Engracia, a ver si me lo hacen sin colas y en un par de horas, como al Rodríguez Menéndez ése. Y tengo que coger hora en la pelu del hotel Wellington o similar, para que me carden bien los rizos o me los permanenten o me los mechen o lo que sea que se hacen las señoras de mi edad en la canosa melena. Y de paso que me afeiten la incipiente barba a navaja, con brocha, toallita caliente y toda la pesca, como en las películas del Bogart. Que salga guapa en la foto del nuevo DNI, que las señoras de mi edad somos coquetas como la que más ¡y que aún estamos en edad de merecer, hombre!

70 años, mujer y católica. Sí, como lo oyen. Eso es lo que soy. Eso es, al menos, lo que ha afirmado el señor Esteban González Pons (un jovenzuelo de muy buen ver, por cierto) el pasado jueves 31 de octubre por la mañana en una entrevista en Telemadrid. Hablaba el buen hombre de las opiniones reales de Su Majestad la Reina acerca de temas tan espinosos (¡ay!) como el aborto, la eutanasia, el matrimonio homosexual y demás asuntillos de la mundanal política. Y, al igual que Su Majestad la Reina opinaba de temas tan espinosos (¡ay!), el señor González Pons opinaba de las opiniones de Su Majestad la Reina. Y va y no se le ocurre otra cosa que definir la opinión de Su Majestad la Reina como la de "muchas mujeres de 70 años y católicas”. Y va otra vez, ahora por la tarde, y para arreglarlo no se le ocurre otra que decir que sus referencias fueron a título personal pero no como dirigente del partido que representa. "Desde el atril del PP", ha recalcado, no tiene valoración sobre Doña Sofía. ¡Vale, macho! Pues sí que vamos bien con el flamante portavoz y sus portavocías a título personal en una entrevista televisada. ¡Eso sí que da seguridad!

Pero lo grave no es que sigamos teniendo una oposición de traca, que cada vez que abren la boca meten la pata, lo verdaderamente grave es que no sabemos qué opina oficialmente este renovado PP sobre temas tan espinosos (¡ay!) como el aborto, la eutanasia, los bebés medicamento, el matrimonio homosexual y demás asuntillos de la mundanal política. Porque cada vez que sale el tema, cambian de ídem y se ponen a hablar de la crisis o de Garzón o del G-20 o, como ahora, de Su Majestad la Reina. Pero (y he ahí el gran error de cálculo), la Reina no hablaba desde una posición política (como afirma el siempre imparcialísimo Iñaki Gabilondo), ni siquiera desde una posición social; hablaba desde lo más profundo de sus convicciones, desde su moral, desde su conciencia, desde su responsabilidad como católica. Y lo que muchos católicos y no católicos —que defendemos la vida frente a la nueva cultura de la muerte disfrazada de avances sociales— queremos (exigimos) saber no es la opinión de la Reina, sino la de Rajoy, la de Cospedal, la de Arenas, la de Esperanza, o sea, la oficial del PP. La de González Pons ya la sabemos, “a título personal”. La de Gallardón también, pues acaba de prohibir por tercera vez una marcha contra el aborto y en defensa de la adopción, organizada por la Plataforma por la Vida y la Mujer, con la barata excusa de que "la vía pública no es lugar para realizar ninguna actividad que no sea el tránsito de peatones" (como la marcha del orgullo Gay, por poner un ejemplo; o las cientos de carreras populares, maratones, fiestas de la bicicleta y demás actividades lúdico-deportivas; o las 500 manifestaciones que debe sufrir Madrid cada año, tirando por lo bajo). Ansiosos esperamos su respuesta, señor Portavoz del Partido Popular, esta vez desde el atril, por favor, para que no nos confundamos. Que ya sabemos lo fácilmente que se malinterpretan sus declaraciones… sobre todo cuando son interpretables.

Mientras tanto, yo seguiré encantada disfrutando de mis lozanos 70 años, tomando el té en Embassy con mis viejas amigas (con las que ayer jugaba al fútbol, ¡qué cosas!), yendo a misa en familia los domingos y fiestas de guardar y visitando la pelu cada semana, que la tengo muy cerquita de Génova 13, a ver si me cruzo con el apuesto Esteban González Pons y le suelto un guiño a bocajarro que le dejo con la boca abierta… o cerrada, mejor.

Por cierto, Señora: ¡Feliz cumpleaños! Y que disfrute de sus 70 reales años tanto como yo.


(Y aprovecho para recomendar a todas las admiradoras y admiradores de Su Majestad la Reina, tengan la edad que tengan, el libro “La Sonrisa que cautivó a España” de Fermín Urbiola (Ed. Libros Libres), una delicia llena de fotos inéditas, anécdotas y curiosidades, prorrogado por Sabino Fernández Campo, que nos acerca el lado más humano y familiar de Doña Sofía. Y sin falsas polémicas).

viernes, 31 de octubre de 2008

En nombre de Pepiño


Una reflesión para el fin de semana. El asunto es grave, pues está en juego la dinidad de una persona, de un hombre honrado, valioso e inocente; de un ser humano ejemplar y perfetamente dotado para desempeñar su labor en la sociedad con total correción; es un líder en la sombra, el modesto protetor de nuestros derechos que se oculta tras la apariencia de la inetitud más ineta; no es un corruto ni un inorante como otros políticos de tres al cuarto que no tienen espetativas más allá de la política; no es un marrullero ni un provocador ni un crispador ni un demagogo profesional; no es amante de espetáculos disonantes y su capacidad dialética dota de un sinificado muy sinificativo sus pensamientos más profundos, que los tiene; es un hombre de palabra más que de ación, más de teoría que de prática… un inteletual, vamos. Es ojetivo y ecuánime y respetuoso y tolerante como el que más, y sabe dónde está la verdad y la reconoce y la aceta sin más, aunque esté en contra de sus conviciones; y si tiene que retificar, retifica sin mayor conflito. Su lema es “el conceto es el conceto y la dinidad es la dinidad” y de la misma forma que él lo aplica a sus aversarios, así esige que sus aversarios se lo apliquen a él. ¡Y con toda la razón del mundo, carallo!

Por eso, desde aquí, desde este modesto blog, quiero romper una lanza por tan insine y vilipendiado personaje, y organizar una defensa de su dinidad como persona y como político.

¿Y de quién estamos hablando, os preguntaréis, espetantes? Pues de Pepiño. Bueno, de Pepiño no, de José Blanco, que precisamente de eso trata toda esta reflesión. El caso es que Pepi… perdón, José Blanco no quiere que le llamen Pepiño. Lo que nosotros considerábamos un apodo cariñoso y afetivo él lo considera un insulto malintencionado y despetivo. Así lo dice él mismo en su blog: hay gente a la que le gusta recurrir «al uso despetivo de mi nombre pensando que me hieren» Y continúa «Nadie me llama Pepiño» salvo ellos y sus palmeros. «Sólo emplean el insulto» y lo hacen «siempre con la prepotencia del que se cree superior y, por ello, te mira por encima del hombro (…) Deben saber que provoca el efeto contrario entre los que, con independencia de sus ideas políticas, saben que utilizan el gallego y el diminutivo con el desprecio que siempre lo han hecho los señoritos en el casino provinciano». Y termina: «voy a seguir defendiendo firmemente mis ideas y criticando lo que me parezca mal con los argumentos que yo creo adecuados. Sin imitarles en el insulto. Y, por supuesto, tampoco me voy a amilanar. Al contrario, me animan más a denunciar con más fuerza a esa derecha rancia, indolente y trasnochada, que, en el fondo, ni ha creído nunca ni cree en España».

Pues eso. Que Pepiño no quiere ser más Pepiño, así que propongo abrir una encuesta para sustituir tan despetivo apelativo por otro más afetuoso, justo y descritivo. En plan así, mimoso, yo propongo dos: Blanquito y Topito. Enternecedores, ¿verdad?

Ahora os animo a colaborar con vuestras aportaciones para la causa. Para esta buena causa que, como todas las buenas causas, nos hará sentirnos maníficas personas.