martes, 10 de febrero de 2009

Vidal-Quadras se ríe "a mandíbula batiente" con 'Bienvendo, Mister Paz'


Domingo 8 de febrero de 2009

22:11 horas

Los Últimos de Filipinas (Radio Intereconomía)


Gonzalo Altozano:

«Don Alejo Vidal-Quadras, buenas noches»


Alejo Vidal-Quadras:

«Buenas noches. Hoy tengo una noticia y es que he leído ‘Bienvenido, Mister Paz’ este fin de semana (…) Cogí la novela, yo estaba leyéndola en el salón de casa y mi mujer estaba en el dormitorio, que está cerca, viendo la televisión; y entonces, al oír mis carcajadas ya llegó un momento que entró y dijo ¿qué te pasa?

Y es que por lo menos, a lo largo del libro, una docena de veces era imposible reprimir la risa; o sea, me reía solo y hubo una ocasión en que de manera literal, no como metáfora, se me saltaban las lágrimas de risa. Hay algunas escenas que son absolutamente hilarantes; es decir, no es ya la parodia, es la astracanada ya… es una cosa de una… por cierto, de una crueldad con el personaje, pero tan bien reflejado; monta unas escenas que son como disparatadas, entonces te tienes que reír porque te lo imaginas.


Hay que felicitar a Pepe Álvarez de las Asturias. Y siento no habérmelo leído antes porque me encuentro mucho mejor hoy, porque, la verdad, me he relajado, me he reído como loco y como dicen que esto de la risa es una terapia excelente, pues le tengo que dar las gracias al autor (…)


Yo he leído tres libros sobre Zapatero, uno el de Gustavo Bueno, ‘El pensamiento Alicia’ después uno que hizo Pío Moa que se llamaba ‘El iluminado de la Moncloa’, que eran libros más en serio, digamos, que el de Pepe; eran libros más de reflexión, aunque sobre todo el de Pío Moa también tenía ironía, una ironía muy cruel. Ahora, lo de Pepe ya es que es una cosa… Es una novela de humor. Es divertidísima, pero además deciros que sólo me ha pasado esto de reírme como un loco leyendo un libro, con un autor que es Woodehouse y sus libros sobre Jeeves, donde hay momentos que no puedes evitar soltar la carcajada.

Otra novela con la que también me saltaba la carcajada es con ‘La Conjura de los Necios’ (…) Pero con la de Pepe me he pasado dos días riéndome a mandíbula batiente…»


Transcripción literal de las declaraciones de Alejo Vidal-Quadras, Vicepresidente del Parlamento Europeo, realizadas en el programa Los Últimos de Filipinas ante testigos tan fiables como el conductor del programa, Gonzalo Altozano, y los contertulios Alberto de la Hera, Kiko Méndez-Monasterio, Carlos Esteban, Ignacio Peyró y Pepe Álvarez de las Asturias, autor de la novela y feliz receptor de la crítica.


Se puede escuchar el programa completo pinchando aquí (poner fecha, ‘radio’ y nombre del programa; en unos segundos descarga el archivo). Los sabios comentarios de D. Alejo están en el minuto 11, aproximadamente.

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lunes, 9 de febrero de 2009

De lenguas viperinas, bilingües y lenguaraces


ETA ha vuelto a hablar. De la única forma que conocen: con la lengua viperina del terror. Y ha dicho lo de siempre: «aquí estamos, seguimos vivos, vivitos y coleando…». Coleando y mordiendo y envenenando y estrangulando. Es lo que tienen las serpientes, que son serpientes y no pueden dejar de serlo. Ni quieren. Ni saben. Ponen bombas, asesinan políticos o polícías o panaderos o niños, qué más da, extorsionan a empresarios, secuestran, torturan, queman autobuses, ganan elecciones, gobiernan, edukan… Sí, es lo que tiene ser serpiente, que por mucho que lo intente el pacificador de turno, nunca deja de ser serpiente; y si encima es alimentada, acurrucada, resguardada, mantenida, justificada, utilizada, comprendida, o simplemente tolerada, pues la serpiente se crece, porque no es tonta, y se retuerce con más saña y hace más daño, o al menos lo intenta. Hoy no ha podido ser, quizá hoy sólo era un susto, el aviso pertinente, mover así, un poquito, el cascabel. A la próxima hay mordisco, con veneno, claro; con muertos, claro. «Es nuestra campaña electoral, ¿qué pasa pues? ¿Que no hay libertad de expresión, o qué?». Pues eso, que se expresan. Y todavía hay quien piensa que hay serpientes buenas y malas; y todavía hay quien piensa que se las puede domesticar. Y lo volverán a intentar, fijo, cuando convenga. Ahora no es el momento. Ahora toca escupir a la serpiente. Mañana, ya veremos. ¿Verdad, Eguiguren?

Y entre tanto, mientras la serpiente etarra habla, en Galicia ya se siente que el veneno ha llegado a la sangre; y se esparce a gran velocidad y con eficaz virulencia. A los que sólo quieren hablar en dos idiomas, los callan en un solo idioma, a botellazos; a los que exigen libertad de elección de su propia lengua, les aplican la vacuna envenenada del totalitarismo; a los que piden paz en español y gallego -¡insensatos!- les responden con violencia, odio y fuego. Por fachas. Por fascistas. Por españoles. Por antipatriotas. Por que sí. La kale borroka ya habla galego, ¡otro éxito de la intransigencia democrática abertzale! Que todos puedan hablar el lenguaje de molotov, sin discriminación de raza, edad o sexo. ¿No es eso demócrata, o qué?

Y en Cataluña, Freedom for Catalonia, pues más de lo mismo. Con el mismo miedo, con el mismo fuego. Este sábado no tocó violencia. Habría fútbol, o estarían de botellón en Galicia, o esquiando, o viendo el vídeo de Wyoming, ¡qué más da! Pero están ahí siempre, su presencia se masca en el aire, omnipresente, omnipotente. Con capucha o con corbata, con botella o con bolígrafo, con sangre o con multa, con miedo o con rabia, con falta de libertad o con falta de libertad. La lengua viperina que todo lo emponzoña, hasta su propia lengua. Que por querer matar al enemigo acaba matándose a sí misma. Y lo que es peor, sin darse cuenta siquiera. Eso es lo que tiene el veneno. Que adormece antes de matar.

Y por si acaso, para que el enemigo único no levante cabeza, no vaya a hacerle pupa a la serpiente (¡optimistas!), hay que pisarle bien fuerte, hundirle un poquito más en su pozo negro, sin fondo y sin salida, y ahí entran en juego las otras lenguas viperinas: unas acusando sin causa ni prueba, mordiendo por morder; otras recuperando venenos dormidos tiempo ha, que todavía no han perdido su efecto, y puede que incluso haya aumentado, que a la carroña le viene bien el tiempo; y el de siempre, el del ático, escupiendo su rencor, vomitando su basura, inmerso en su propia miopía mental, que no le permite ver más allá de sus propias gafas.

Y mientras, el presumible cazador de tanta serpiente suelta, el único que puede acallar tanta lengua viperina, mordiéndose unos a otros a dentellada limpia, como perros rabiosos con hambre de pinchar en hueso; sin veneno, pero con rabia. Y el otro, con gomina y con chaqué, con bigote y con chalé, con rubia y albondiguilla; con Correa, pero con la lengua desatada. Pavoneándose de su propia estupidez (¡que te han pillao, moreno!). De El Escorial a ¿Soto del Real?
Y Garzón, por ahí en medio. Como siempre. Y, qué cosas, de montería con Bermejo («esta vez toca caza mayor, Baltasar»). ¡Será casualidad, oye!

Apuesto a que no (y chasqueo la lengua).

viernes, 6 de febrero de 2009

¡El presidente de los Estados Unidos en Galicia!

Mister Paz se despertó con la noticia en la radio . Y se levantó con tal ímpetu, sorpresa y congoja que se trastabilló a sí mismo y se cayó de la cama. Mientras se le inflamaba el esguince, y el ofuscamiento, llamó a gritos a su asesor de Presidencia nº 211 (cuya misión es tenerle al día de las noticias internacionales aparecidas en la Prensa Digital, mientras desayuna con sus hijas a las 8:45) y le espetó:
— ¡¡Tú, 211, inútil, se puede saber por qué no me has avisado que el presidente Obama, el gran Obama, venía a Ezpaña…!! ¡Con la de años que llevo esperando su visita!
—Presidente yo…
—¡Ni yo ni tú ni nada de nada! ¡Estoy hasta los huevos de tanta inutilidaz! ¿Obama en España y yo en la cama! ¡¡Mecagüentó!!
—Pero…
—¡Ni pero ni leches! ¿Qué pasa, que no quieres que haga mi trabajo? ¿Que no quieres que prospere Ezpaña? ¿O es que eres un espía del PP? ¡Un infiltrado! ¡¡Seguridaaaz!! ¡¡Rubalcabaaaa!!
—Es que…
—¡NI esque ni Espe! ¡A la p…a calle! ¡Estás despedido! Total, uno más no se va a notar. Y además eras becario, así que no cobras finiquito. ¡Lárgate ya, que no quiero ni verte!; y de paso llama a 602.
—Sí, señor presidente… Aparece en el comedor 602 (cuya misión es revisar los vídeos colgados en YouTube de lunes a jueves) y el presidente Z le interroga, inquisidor:
—¿Y tú qué? ¿Tampoco habías visto nada en yutub sobre la llegada de Obama a Ezpaña? —Bueno… este… yo el otro día vi un vídeo de Obama con una Biblia, pero como era en inglés no entendí si es que le estaban juzgando o le estaban nombrando ministro o qué. Pero de venir a Ezpaña, nada de nada. Sí he visto el de Wyoming…
—¡Otro inútil! ¡Si es que estoy rodeado de mediocridaz! —coge el móvil y marca la tecla 1—¡¡Pepiño, te necesito!! ¡Deja los planos del ático ilegal, que los vas a gastar de tanto mirarlos, y vente a la Moncloa pero ya!
—¿Pero qué pasa, presidente? ¿Y cómo sabes que estaba mirando los planos del ático?
—¡Porque no haces otra cosa! Y vente ya que Obama está en Ezpaña, en tu Galicia además, y no se ha enterado ni el tate. Y mucho menos Moratinos, otro inútil. Y luego dice que liga con la Hillary… “Me llama Miguel”, ¡no te j…!
—Voy volando, presidente. ¡Obama aquí, y en mi tierra! Me has dejado estupefato. ¡Ah, y no le digas nada a la Pajín, que va de jefa la muy becaria!
—Vale, vale. Pero vente ya que vivo sin vivir en mí. ¡Y a Touriño le voy a dar en todo el bebe cuando vaya para allá! ¡Mira que invitar a Obama y no avisarme! ¡Será judas, el tío!

Camino de sus aposentos, el presidente Z va interrogando a todos los asesores que se cruza por el camino. 234, 98, 178, 555, 356… pero ninguno sabe nada. “¿Obama aquí?, pues no tenía ni idea, la verdad. ¿Y hasta cuándo dice que se queda?” Ya vestido de protocolario traje negro (afroamericano) hace una leve parada en el urinario digital con efluvios aromáticos de “bosque ibérico caducifolio con un toque de lince” y se va a la puerta a esperar a Pepiño.
Cuando llega su segundo, se sube al coche y, sin esperar siquiera a los escoltas, enfila por la Carretera de La Coruña rumbo a Obama. En el kilómetro 175, hasta las narices de escuchar Amaral, Pepiño pone la radio, pero se equivoca de botón, sintoniza Onda Cero y se cuela en su coche el amigo Carlos (que no Carlas, que ése es de la SER).

«El presidente de los Estados Unidos se encuentra en Galicia, invitado por el presidente de la Xunta, Touriño—Pepiño acelera, pasando de radares, de Guardia Civil, de Rubalcaba y hasta de Pere, o Pera o como se llame el de tráfico—. Se trata del actor Martin Sheen, que interpretó al presidente americano en la famosa serie “El Ala Oeste de la casa Blanca”. Según nos cuenta un oyente, miembros del staff de Emilio Pérez Touriño agasajaron al actor estadounidense (hijo de un gallego del municipio pontevedrés de Salcedas de Caselas), y a su hijo Emilio Estévez, alrededor de una mesa. El homenaje culinario tuvo lugar en un famoso restaurante sito en la madrileña calle Cava Baja. Mientras el actor y su hijo apenas tomaron una ensaladita y un vaso de agua, el resto del nutrido grupo de comensales se puso las botas a base de angulas y demás viandas para tiempos de crisis. Total, la cuenta de la fiesta corría a cargo de la Xunta de Galicia... ».

Pepiño frena en seco, casi provocando un accidente múltiple, especialmente con sus propios escoltas. Mira a su amigo Z con mirada de asesino en serie con mono de matar y, sin abrir la boca (salvo para enseñar el colmillo izquierdo) da media vuelta y enfila el coche rumbo a Madrid. Ya en Moncloa, al pie de la misma escalinata donde las ministras posaron su belleza natural envueltas en pieles, Pepiño masculla entre dientes:
—Y que sepas que no pienso a invitarte a mi ático…
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jueves, 5 de febrero de 2009

De gran Wyoming a pequeño Monzón (provincia de Huesca)



Ex estimado Wyoming, también conocido como José Miguel Monzón, hubo un tiempo en que hacías gracia. A mí por lo menos. Tenías morro, inteligencia, labia, imaginación y talento. Y, sobre todo, ibas por libre. Eso era importante, porque la personalidad y los principios no se deben poner en venta. También fuiste siempre bastante vanidoso, arrogante, engreído (probablemente te creyeras más Gran de lo que en realidad eras), pero se te perdonaba porque hacías gracia. Yo te recuerdo cantando en Honky, junto a tu inseparable Reverendo, versiones de grandes clásicos del rock (y de Toto, especialmente) y alguna que otra extravagancia propia (aquélla que decía “tengo envidia de ti porque me tienes a mí”). Estaba bien, simplemente. Hacía gracia. Y ayudaba a pasar el rato, entre cerveza y cerveza. Siempre creí que estabas bastante sobrevalorado (un genio, decían unos; el tío más inteligente de España, afirmaban otros; un cachondo renacentista, desbarraban algunos), como cantante, como showman, como humorista e incluso como fustigador del poder. El hecho de hablar rápido no te hace más inteligente; más inteligente te hace el hecho de pensar y decir cosas inteligentes, hablando rápido o despacito (¿te suena Umbral?).
Pero bueno, como hacías gracia, te seguí los pasos de vez en cuando. Oí que andabas en programas infumables que pasaban por geniales (“La noche se mueve”, “El peor programa de la semana”), en películas mediocres que pasaban por geniales (“Muertos de risa”, “Isi-Disi”, Vivancos 3"), en libros triviales que pasaban por geniales (“Un vago, dos vagos, tres vagos”), en guiones ínfimos que pasaban por geniales (“Historias de la puta mili”) y demás genialidades nacidas de tus geniales habilidades renacentistas como actor, escritor, cantante, presentador, humorista y showman en general. Poco a poco fuiste perdiendo la gracia. Y el ‘Gran’ de tu Wyoming iba encogiendo día a día, programa a programa, película a película.

Aunque no crees en Él, Dios te vino a ver un día allá por el 96 y caíste en gracia en aquél primer Caiga Quien Caiga, bien apoyado en el humor surrealista de Pablo Carbonell y en un genial equipo de guionistas. Tu mérito, hablar rápido y poner caras. Pero el programa estaba bien, hacía gracia. Entretenía. Y tocaba las narices, con cierto estilo e ironía, a unos y otros. Luego la cosa se torció y empezó a tocar las narices sólo a unos, sin estilo y sin gracia. Y claro, perdió credibilidad. Y audiencia (¡la santa audiencia!). Y, al final, la estrella CQC se apagó y se desvaneció. Y tú con ella. El genio fugaz.

Llegaron malos tiempos para los genios sin trabajo. Y había que comer. Y para comer bien había que botar a Aznar. Y votar a Z. Y nació el “hay motivo” y el “no a la guerra” (sólo la de Irak) y el “nunca mais” y el “cordón sanitario” y el “golpe de estado” y la P.A.Z. (Plataforma de Apoyo a Zapatero) y “el clan de la ceja”… y la cosa empezó a mejorar. Nada como venderse al poder. Lo de reírse de los poderosos quedó para el pasado; lo de enfrentarse a la autoridad constituida se perdió en la memoria; lo de luchar por la libertad personal e intransferible se sumió en el olvido. Y llegó la recompensa: resucitar. ¡El genio ha vuelto! Un programa a la medida de su genialidad, de su ego, de sus ideas y principios, de sus valores, de su público. Y un nuevo amo. El amargado Roures («Para amargarnos tenemos el matrimonio, los hijos adolescentes y al Opus Dei»). El troskista millonario («Yo no trabajo, yo milito… hago dinero para servir a mis ideas»). El progre tolerante (no soporto a la «derecha reaccionaria» y esa cultura política «marcada por la intolerancia, la falta de diálogo y respeto hacia el otro»). Roures, el periodista deportivo que mutó en especulador deportivo y luego en comunicador compulsivo (tele, prensa, cine… todo vale para vender el ideario); Roures, el fustigador de la Iglesia, el liberador de las mentes enquistadas en la caverna, el triunfador de los Goya (¿alguien dudaba del éxito de la tramposa y previamente fracasada ‘Camino’?); Roures, el colega de Z, el enemigo de PRISA, la punta de lanza del progresismo retroalimentado («la actual debilidad del capitalismo otorga actualidad a Marx»). Roures, el nuevo amo. Wyoming, el siervo fiel.

Ahora, tu genio vuelve a tener su sitio en la parrilla. Un poco chamuscado por la falta de audiencia, es cierto. Pero está a la altura de tu intelecto. Rodeado de mujeres serviciales, como no podía ser de otra manera, con esa imagen de genio triunfador que gastas. Y esos geniales guiones que te escriben los guionistas y que tú lees con genial profesionalidad y ensayada mueca. Y esa ironía certera, ametrallada con la rapidez genial de tu labia inteligente y mordaz. Y esa locuaz ceja en permanente erección, rendido homenaje al amo de tu amo.
Y el amo pide (ordena): «Miguelito, tenemos problemas de audiencia, así que hay que atacar a la cadena ultracatólica. Invéntate algo. Y si no se te ocurre, se lo ordenas a los guionistas. Y si no aciertan, le preguntas al Follonero. ¡Ale, a cumplir con la militancia! Y como falles, ¡a la cola del paro, con los otros cuatro millones» «¡Sus órdenes, camarada Roures!». Y claro, orden cumplida. Da igual la humillación, el engaño, la bromita o la lección. Me resbala la bronca de la Asociación de Prensa y demás periodistas de profesión. Me importan un carajo los becarios ofendidos, y mucho menos el espectador menospreciado. Ha sido muy gracioso. Y muy efectivo. Me he partido de risa, he tenido a media España en vilo, he jodido bien jodidos a los fachas ultracatólicos y he complacido al amo. Me he ganado una palmadita en la espalda. Y mañana más. Si es que soy un genio. ¡Y más listo…!

Sí Gran Wyoming. He seguido tu decadencia. Pero eres feliz. Y haces feliz a tu amo. Y a tu rendida y reducida audiencia. Y eso es lo que importa ¿no? Pues ale, tú mismo. Pero recuerda, algún día te mirarás al espejo y te darás cuenta de que ya no haces gracia. Y de que ya no eres genial, que nunca lo has sido. Y de que ya no eres libre. Ni ‘Gran’. Ni siquiera Wyoming (U.S.A.). Que te has quedado en Monzón (Huesca). Un pequeño pueblecito muy cercano a las raíces de tus antepasados, aquella familia de derechas de toda la vida que fue asesinada (salvo tu padre) por los rojos en la guerra civil. Ésos a los que ahora sirves. ¿No es genial? ¿No es gracioso? ¡Pues riamos a gusto!

Y un consejo, no olvides el cuento del eco: al final, la vida te devuelve exactamente lo que tú le has dado.


PD. Por cierto, Pequeño Monzón, si los guionistas ocultan eficazmente tu decadencia intelectual, los maquilladores ocultan con igual eficacia tu decadencia física. Sí, amigo. Hace justo un año te vi en Formigal (¿los progres esquían?) sin maquillaje, al natural, y lo juro, creí que eras tu padre. Fue tu voz inconfundible la que me sacó del error. Cuídate. Y cuida tu voz, creo que es lo único tuyo que te queda. ¿O es también la voz de tu amo?
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martes, 3 de febrero de 2009

¡Es la comunicación, estúpido! (II)


Como todo el mundo sabe, la famosa Prohibición de los años 20 fue un fracaso monumental; tan monumental como la vida conyugal de las castas damas que ilustran esta imagen. Los hombres encontraron el alcohol fuera de la legalidad y los besos fuera de casa. So simple. Desde luego, si las campañas publicitarias que promulgaban y promocionaban el absentismo manejaban estos argumentos, esta estética, este mensaje, este tono y, sobre todo, este casting, comprendo perfectamente que los americanos estuvieran borrachos desde 1919 hasta 1933, a pesar de los sobrios intentos de Elliot Ness y sus Intocables (cuyas mujeres, probablemente, serían menos intocables que las prohibicionistas del anuncio).

Pero volvamos al presente. El Partido Popular de Mariano Rajoy, al igual que la Prohibición, es un fracaso monumental. Ha perdido dos elecciones generales seguidas (¡contra el PSOE de Z y Pepiño!), ha entregado la mayoría en Galicia y Baleares, se ha encogido notablemente en el País Vasco, casi ha desaparecido de Cataluña y se ha autoinmolado en Navarra. Y hoy por hoy, con la que está cayendo en el lado del gobierno (3,3 millones de parados, 14% de desempleo, corrupción, caos y descontento generalizados) no levantan cabeza. Está claro, pues, que muchos de sus votantes han saciado su sed fuera de casa o sencillamente se han vuelto abstemios (ya no beben ni una cosa ni la otra ni la contraria). En cristiano: que sus votos se han ido a otro partido o, simplemente, se han abstenido de votar. ¿Es un problema de mensaje? ¿De argumentos? ¿De tono? ¿De casting? Es decir, de Comunicación. ¿O es un problema de ideas, principios, valores, coherencia, liderazgo…? Es decir, de Producto. Sinceramente, creo que de los dos. El producto ha cambiado, eso es innegable, aunque la dirección quiera argumentar lo contrario; no sé si poco o mucho, ignoro si para bien o para mal, pero intrínsecamente ha cambiado. Si quitas ingredientes como María San Gil, Zaplana, Acebes, Aznar, etc.; añades otros como Soraya, Pons, Cospedal o Moragas; rebajas la cantidad de Esperanza, Mayor, Vidal-Quadras…; saturas de Rajoy, Trillo y Arenas; remueves con las conspiraciones de Gallardón y no eliminas el exceso de Fraga… pues eso, que si cambias la fórmula cambia el producto. Eso en sí no tiene que ser malo, porque el resultado podría haber sido una fórmula mejorada, más eficaz, o una renovación, o un lavado de cara o un simple cambio de packaging (colores más llamativos, diseño más innovador, imagen más atractiva). Pero la percepción del votante, del consumidor, es que el producto ha cambiado; para los fieles, el cambio no es importante (y además no les satisface ninguna otra marca), pero a muchos otros ya no les gusta cómo sabe el nuevo (más dulzón o más soso o más tibio o con grumos…). Y claro, buscan opciones. Algunos las encuentran; otros no. Y si encima no sólo deberían mantener su cuota de votantes sino además ampliarla notablemente para romper tanto cordón sanitario, pues la cosa se complica. Y los objetivos de ventas se multiplican.

Pero bueno. Supongamos por un momento que, en efecto, el producto no ha cambiado en lo sustancial. Que sigue siendo la misma fórmula con un packaging renovado, actualizado, pero manteniendo idénticos valores, defendiendo las mismas ideas y principios. Vale, admitamos pulpo como animal de compañía. Entonces significa que el PP tiene un gravísimo problema de comunicación. No llega, no convence, no cae bien, no emociona, no atrae, no entusiasma, no ilusiona. NO VENDE. ¿Y cómo es posible— se preguntan en la Dirección—, si somos mucho mejores y estamos más preparados que la competencia, que son una panda de incompetentes? ¿Cómo es posible que sigamos tan mal valorados en las encuestas frente a unos mentirosos compulsivos? ¿Cómo es posible que ellos no se hundan por el peso de la crisis y nosotros no consigamos despegar? ¡E incluso retrocedamos, en el colmo del absurdo! Muy sencillo, porque la clave ya no “es la economía, estúpido” (como afirmó un ganador Clinton). Ahora “¡es la comunicación, estúpido!”. El poder que da y quita el poder.

Errores de libro
La explicación de todo esto no es fácil. Podríamos argumentar que el PP actual no convence porque confunde: despista con sus vaivenes, no tiene las ideas claras, no practican lo que platican y no explican cuanto practican. Rectifican a menudo y hacen política “pop” o sea, más centrista, más positiva y más amable (es decir, dan la razón al PSOE cuando los acusaba de crispadores y extremos). Pero el PSOE tampoco tiene valores, miente con infinito descaro y se contradice permanentemente; y sin embargo, sigue generando ilusión y confianza. Y votos. ¿Incomprensiblemente? No. Es el poder de la comunicación, ciencia que ellos dominan a la perfección, como ya vimos en el preámbulo (11 Principios de Goebbles). El golpe de efecto, el lenguaje claro y directo, la unidad del mensaje, el titular superficial, el eslogan machacón, la mentira desvergonzada, el manejo de los datos, el poderío mediático, la astucia sin escrúpulos… y la sonrisa. La magia. La emoción. La bonhomía. Sencillez y bondad. ¡Qué ternura! Pero funciona.
Por ende, existe una tradición ancestral, y especialmente enquistada en España, por la que a la izquierda se le perdonan todos sus errores y a la derecha no se le perdonan ni sus aciertos. Si a esto le sumamos que, últimamente, los errores y torpezas del PP se multiplican como un megavirus de estupidez extrema, sin vacuna conocida, pues la cosa se lía aún más.

La primera gran torpeza de comunicación del PP, que además marcó el inicio de su hundimiento, fue el Prestige. Que toda España creyera que Aznar, Rajoy y sus hilillos fueron los culpables del desastre, fue un éxito sin paliativos para los enemigos del PP, con el PSOE a la cabeza y el BNG a la cola. Y un fracaso monumental de los populares. La mujer del César no sólo tiene que ser honrada, además tiene que parecerlo. Luego llegaron el 11-M y su innecesaria transparencia informativa a tiempo real, con el inocente Acebes dando la cara (para que se la partieran), yendo siempre dos pasos por detrás del PSOE. Otro gran éxito de Rubalcaba y Cía., y la puntilla definitiva a Rajoy, antes incluso de salir al ruedo. A partir de entonces, el PP vagó perdido por la nebulosa de su propio fracaso, sin rumbo ni puerto de llegada. Definió una estrategia de oposición basada en dos frentes: la negociación con ETA y el Estatuto catalán. Y así se tiraron tres años. Sin más programa. Sin más alternativa. Sin más ambición. Mientras, el enemigo en pleno, todos a una, repitiendo con letal precisión e incansable disciplina la fatídica letanía: crispación, crispación, crispación… Y de ahí, al cordón sanitario. Y el PP con el “¡España se rompe, ETA en la calle y Zapatero traidor!”. Y tres meses antes de las elecciones, ¡zas!, se retrasa el Estatuto y ETA a la cárcel. Jaque mate. Zapatero presidente. Y esta vez sin 192 excusas de por medio. ¿Qué falló? Todo. La comunicación en pleno. Falló el mensaje (tanto desastre no era creíble). Fallaron los argumentos (anulados de un plumazo). Falló el tono (exageradamente apocalíptico). Falló el casting (Acebes no seduce; Zaplana no genera confianza; Rajoy es gallego y ejerce). Se generó lo que en publicidad llamamos “efecto boomerang”, un principio muy sencillo que viene a decir: si todos tus mensajes son negativos, acabarán volviéndose contra ti y tu imagen también será negativa. Por una simple asociación de ideas. El producto podía ser bueno, infinitamente mejor que el de la competencia. Pero los votantes no se lo creyeron. Y Rajoy perdió. Por segunda vez. Contra el gobierno más desastroso y peor preparado de la historia (a nivel nacional e internacional). Deprimente ¿verdad?


Y ahí comenzó el segundo tiempo. Una retahíla de torpezas, errores, tropiezos, candideces y nefastas gestiones de situaciones de crisis, que se han ido sucediendo como una secuencia de melodías encadenadas, a cada cual más deprimente, que el DJ Mariano se empeña en pinchar desoyendo las peticiones de su público, que quiere bailar a otro ritmo. Al de antes. Al ritmo alegre, animoso y esperanzado de siempre. Pero claro, con los cascos puestos, ni oye ni ve ni sabe ni quiere. Y mientras, Z sigue siendo el rey de la pista.

En el próximo capítulo analizaremos brevemente ese camino de torpezas que nos ha traído hasta hoy, hasta el cúlmen de la mala gestión comunicativa que está siendo el affaire de los espías, o cómo convertir en un tsunami una olita que debía haberse estrellado contra el malecón.
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viernes, 30 de enero de 2009

El otro vídeo de la Ministra de Heducación


A la ministra pitonisa se le ha visto el plumero. Confiaba tanto, tanto en el peso y razón de sus argumentos para justificar la implantación/imposición de esa alegórica asignatura que han quedado en llamar Educación para la Ciudadanía, que se plantó con el vídeo conmemorativo y autofelicitativo en YouTube dos días antes de que saliera el fallo (nunca mejor dicho) del Tribunal Supremo.
En un principio tratan de engañar al personal, porque el vídeo se vio sólo media hora después de darse a conocer el “fallo supremo”, y justifican la cosa asegurando que la Ministra se cambia de ropa a la velocidad de Supermán (así lleva los pelos siempre). Pero luego resulta que no, que el vídeo de marras se colgó dos días antes, porque (¡oh, cielos!) YouTube es tan malicioso él que guarda las fechas de “subida”. ¡Será…!

El asunto no deja de ser una muestra más de hasta qué punto está la cosa esa llamada ética en el Gobierno y, sobre todo, hasta qué punto les importa una caquita que les pillen en la mentira nuestra de cada día. Impunidad total, se llama eso. Chulería, también. Y desvergüenza. Y falta absoluta de respeto por los ciudadanos.

Pero el vídeo de la Ministra Sin Competencias me ha traído a la memoria otro vídeo de la susodicha tanto o más revelador del nivel en el que estamos. Será una tontería, pero es una tontería reveladora. En el acto de entrega de su cartera ministerial, la Ministra de Educación recibió de manos de la Vice la correspondiente cartera con su correspondiente inscripción.
La cosa no tendría mayor trascendencia si no fuera porque la inscripción rezaba (con perdón) Ministra de Heducación. Repito: Heducación. Sí, sí, con ‘h’. Lo juro.

Es normal que el tema le resulte bastante difícil de creer (no como las respuestas del presidente en la tele), así que vamos a aportar una prueba irrefutable: el vídeo (pinche aquí para verlo). Y para demostrar que la cosa no es un montaje, nótese como, entre risitas, la Vice y la Cabrera tratan de tapar sus vergüenzas. Vean, vean y halucinen.

Y una duda: ¿se dará teoría y práctica del uso de la ‘hache’ en EpC? ¿Y Hobama, qué piensa de esto?
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jueves, 29 de enero de 2009

20 citas con Maleni, sola y en compañía de otros

Decía el lúcido y vehemente Ambrose Bierce que «las citas son una manera de repetir erróneamente las palabras de otro». Y probablemente tuviera razón. Pero el amigo Bierce no tuvo el gusto de conocer a nuestros excelentísimos representantes públicos, ni experimentó el placer de conmoverse ante su elocuencia verbal y mental. Si hubiera vivido la Era Z, apuesto este blog a que habría considerado que cada frase salida, expulsada o escupida de tan preclaras bocas no es sino un fidelísimo reflejo de la capacidad intelectual, oral y moral de sus dueños y dueñas. Y estoy convencido de que habría afilado su cáustica pluma a diario para inmortalizar tan infinita fuente de evidencias y vergüenzas. Sin dejarse ni una sola en el tintero.
En honor de ese gran periodista, escritor, crítico y aventurero, que no sabe lo que se perdió por haber muerto en 1914, he aquí una selección de citas de nuestras más ilustres luminarias políticas, con especial atención a la insuperable Maleni.

1. Ante la elección de Obama: «Amanece un tiempo nuevo para la paz, las relaciones multilaterales y los derechos sociales (…) un tiempo nuevo para el mundo» (Leire Pajín, Obamaníaca amaneciente)
2. Sobre la cumbre de Washington: «El mensaje de la Cumbre ha sido más Estado y menos mercado» (Pepiño, ¿dónde has estado?)
3. A Sarkozy: «Todo lo que me pidas, te lo doy» (Z, más favores que la Bruni)
4. «Nunca he sido de izquierdas. Creo en la libertad y las cosas bien hechas. Soy independiente y trato de defender los intereses generales» (Mariano Rajoy, Declaration of Independence)
5. Sobre su elección como Secre del PSOE: «Zapatero me lo pidió mirándome a los ojos» (Leire Pajín, for your eyes only)
6. Hablando de Garzón: «Los que saben sostienen que esas manos instructoras son más torpes que las del Inspector Clouseau, el de la Pantera Rosa» (Leguina, tú sí que sabes)
7. «El ecualizador del mensaje del PP se fijó democráticamente en el Congreso de Valencia, y el DJ político que votamos se llama Mariano (…) La música de nuestros valores no se escucha mejor subiendo los agudos hasta el infinito y más allá» (Moragas, marianista infinito)
8. «En momentos de incertidumbre económica hacen más falta la política y la militancia» (Leire Pajín, militante practicante)
9. Sobre la santa Sor Maravillas: «¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una pandilla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos?» (Almudena Grandes, de profesión gusana)
10. Sobre Laire y Bibí: «Para la próxima ejecutiva, si sigue Zapatero, estoy preparando a mi nieta para ver si entra, es mujer y joven» (Leguina, perro viejo)
11. «El cine español es un arte en "peligro" que tiene que enfrentarse a la "invasión" del cine norteamericano» (César Antonio Molina contra el imperio del mal)
12. «Alberto Ruiz Gallardón, qué voy a decir de mi alcalde siempre digo mi alcalde favorito no es que sea mi alcalde favorito pero es mi alcalde de Madrid aparte que también es favorito pero como hay más todos son favoritos» (Ana Mato, sin favoritismo claro)
13. Sobre la financiación autonómica: «Me imagino al presidente Zapatero como una especie de padre de familia que está recibiendo a 17 hijos y a dos sobrinos carnales; esos hijos no se llevan bien, algunos incluso son algo belicosos y tiene que conciliar todo este panorama» (Miguel Ángel Revilla, el hijo pelota)
14. Ironizando sobre el caos: «Año de nieves, año de bienes» (Mª Teresa, la Reina de las Nieves… de Narnia)
15. «Si Obama fuera catalán, tendríamos selecciones catalanas mucho más rápido» (Llongueras, ni un pelo de listo)
16. Para evitar las violaciones y garantizar la seguridad en las calles «tendríamos que tener tantos soldados como tantas son las bellas mujeres italianas, creo que no lo lograríamos nunca» (Berlusconi, otra violación del sentido común)
17. «¡Viva la República, muerte al Borbón!» (Joan Tardá, un insulto a la vida en sí mismo)
18. «No estamos en situación de crisis, sino en un problema de dificultades» (Pepiño, ¡qué dificil debe ser ser tú!)
19. «Miembros y miembras de esta comisión (…) señorías diputadas y señoríos diputados (…) Serán políticas diseñadas con la participación real de las y los jóvenes y en permanente diálogo con ellas y ellos» (Bibiana/o Aído/a, sin comentario o comentaria)
20. «Yo puedo equivocarme, pero no engañar sobre la crisis económica» (Z, lo tuyo no puede ser verdad)

Y ahora, lo prometido. 20 ráfagas dialécticas de Maleni:

1. «Tengo la cabeza que tengo, y las posibilidades que tengo ... »
2. «Hay determinadas cuestiones, que aun conociéndolas, no las conozco... »

3. «Antes partía que doblá»
4. «España es muy grande y hay que trabajar todos en muchos sitios»
5. «¿Pero qué respeto tiene usté a la filtraciones?»
6. «Según yo he visto en la tele ha nevado más que en los últimos diez años»
7. «No me perdonan que sea una mujer preparada y una buena profesional»
8. «Aquí fue donde aprendí a torear (…) toreo con la izquierda, toreo con la derecha, y al que no, lo toreo de pecho» (en la plaza de Ronda)
9. «Este es el cabrón que me machaca en el Congreso» (refiriéndose al diputado Andrés Ayala)
10. «Que hay polvo en una obra. ¡Pues claro que hay polvo en una obra! Si no hubiera polvo no habría obra o no hay obra sin polvo; se lo puedo decir de muchas maneras»
11. «Habla usted de las dos Españas. Cuando lo ha dicho creía que iba a hablar de la canción de Serrat, pero no, hablaba de los peajes»
12. «Yo no me hago responsable de la ejecución de ninguna obra que no sea del Ministerio de Fomento. Me cuesta hacerme del mío, imagínese de la obra de los demás»
13. «Cada vez que me hablan de plazos se me ponen los pelos de punta porque es imposible esa precisión. Lo mismo ocurre en una obra de su casa cuando pregunta cuándo van a terminar la obra. Llegan, pero nunca se sabe cuando se van»
14. «Cuido tanto hablar, el hablar, que hablo peor, porque si hablara como siempre he hablado pué y no quisiera hablar despacito para no saltarme determinadas terminaciones que me la sigo saltando y demá, pué me costaría menos porque pienso más rápido que estoy hablando y entonces se me va el hilo de la intervención»
15. «Que cada palo aguante su vela, yo no soy el candelabro de todas las velas, sino el soporte de las velas del Ministerio»
16. «¿Qué entienden por autocrítica, que me traiga un látigo y me fustigue?»
17. «Si cambió la nevada de manera impredecible, y no la predicen los que la tienen que predecir, ¿cómo la vamos a predecir los que no hacemos predicciones y estamos esperando la predicción?»
18. «Yo no le he echado la culpa nadie, no voy a asumir las culpas de otros ni otras, por mucho que me insulten o me jaleen (sic)»
19. «La vía habla en lenguaje LZD y el tren entiende en RTMS. Por lo tanto, cuando la traducción no es perfecta, por seguridad, el tren deja de funcionar hasta que entiende lo que está diciendo la vía»
20. «Había mucha nieve porque nevó mucho”
(Pues eso, ¡que mucha Maleni!)

Próximamente nuevas citas, querido Ambrose. Y recuerda, el error no está en repetirlas, sino en haber permitido que se digan desde tan elevados púlpitos. Eso es lo que hacen nuestros votos. Snif.
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miércoles, 28 de enero de 2009

Tengo una respuesta para usted



Exhaustivo resumen de las 27 convincentes respuestas con las que el presidente del Gobierno de Ezpaña, Mister Paz, alias Z, volvió a convencernos a todos los españoles de que los españoles no nos merecemos un presidente tan convincente.


Las 27 convincentes respuestas se pueden resumir en dos:

1. Pío, pío que yo no he sido.

2. Suelo dormir bastante bien (...) Si algo me quita el sueño son las personas que pierden un empleo.
(o sea: ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ... y así hasta 3.270.000)
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martes, 27 de enero de 2009

¡Es la comunicación, estúpido! (preámbulo)



Para empezar, los 11 (+1) principios.


Durante las últimas semanas, Zapatero, Pepiño y sus camaradas han tenido sobradas oportunidades de poner en marcha la maquinaria propagandística del PSOE. Una máquina perfectamente ensamblada y engrasada, siempre lista, que se mueve por los recovecos de la opinión pública con pertinaz eficacia y ejemplar agilidad, siguiendo siempre exactamente las mismas pautas. Estas pautas consisten en 11 principios básicos —definidos hace unas décadas por un prestigioso comunicador, reconocido universalmente— por los que se rige, con fanática fidelidad, la comunicación/propaganda del PSOE. De entre sus más fervientes admiradores, Pepiño (maestro incuestionable), Barroso (el maquinador en la sombra), Leire Pajín (la alumna aventajada) o la mismísima Vice (una profesional); los medios afines, que son el complemento perfecto, el cómplice necesario, el transmisor/amplificador que garantiza la información; y por supuesto, el jefe, que pone sus ojitos de bambi, alarga su sonrisita angelical y remata la credibilidad de la cosa por increíble o falsa que resulte.

Veamos, pues, esos 11 principios de la comunicación política y algunos ejemplos ilustrativos de cómo los practica, con laica devoción, el partido socialista de Z. Luego desvelaremos el nombre del insigne gurú que los definió y, sobre todo, aplicó con históricos resultados.

1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
(O sea, el PP. Ni los nacionalistas radicales, ni los islamistas, ni los borrokas, ni siquiera ETA. El PP, sólo el PP y nada más que el PP)

2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
(Teoría del cordón sanitario: si uno o una del PP es de la derecha es extrema, toda la derecha es extrema)

3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan.”
(La culpa del paro la tiene el PP porque no arrima el hombro; la crisis económica es culpa de Aznar y los neocón; el caos de la nieve es culpa del hombre del tiempo y de Espe, etc.)

4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
(Los tránsfugas Tamayo y Sáez; los espías de Espe; el primo de Rajoy, el doctor Montes…)

5. Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.
(Sólo hay que escuchar a Maleni, a Pepiño, a Leire Pajín; incluso a la Vice, que parece que habla siempre a niños de primaria. Y, por supuesto, a Z)
6. Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».
(Prestige, 11-M, Yak-42, derecha extrema, el centrismo de Gallardón, Sanidad madrileña…)

7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
(Guerra de Irak, esmoquin de la Chacón, infinitas medidas contra la crisis, guerra de Irak, detenciones de etarras, bombillas de Sebastián, 400 euros, guerra de Irak…)
8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
(Contratos en origen de Corbacho; negociación con ETA; crisis de gobierno; pensiones de viudedad; eutanasia; impuesto ecológico…)
9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen al adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
(GAL; suicidas del 11-M; ley del aborto clandestina; sentencia exculpatoria del Prestige; atentado del Cougar y Afganistán en general; corrupción en Cataluña y Baleares…)

10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
(Memoria histórica, laicidad, antisionismo, nacionalismos, EpC…)
11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.
(Cambio climático; derecho al aborto; matrimonio homosexual; relativismo moral, alianza de civilizaciones…)

Bonus Track: 12. Principio de la división. La forma más eficaz de debilitar al enemigo es provocar su división, atizando con la cizaña, la calumnia o la mentira el fuego (siempre subyacente) de la envidia, la soberbia, los personalismos o la simple estupidez. El efecto no se reduce exclusivamente a dividir sus fuerzas, sino también su atención, su capacidad de reacción, sus simpatías y su credibilidad ante sus propios fieles.
(La sempiterna división del PP entre "buenos" y "malos", centristas y extrema derecha)

Los once primeros son los famosos “11 Principios de la Comunicación Política” del ministro de propaganda nazi Joseph Goebbles. El duodécimo es cosecha propia (Goebbles nunca tuvo necesidad de dividir ni las fuerzas ni las simpatías de los judíos), pero creo que queda perfectamente justificado hablando de quien hablamos.

Siguiendo a rajatabla estos principios, y añadiendo las técnicas modernas de marketing publicitario y la inmaculada imagen de su líder, el PSOE se ha convertido en un eficiente maestro de la comunicación persuasiva, aunque sea a base de mentiras, propaganda zafia y pura demagogia, nada barata por cierto. Manipulación de masas, para entendernos. O el lobo con piel de bambi. Frente a ellos, el PP es exactamente lo contrario: ingenuidad con piel de malicia. Va con la verdad por delante incluso cuando es mentira, por si acaso; anda siempre a la defensiva, le cogen constantemente a contrapié y acusa invariablemente el lastre de sus complejos; carece de sonrisas seductoras y, además, no domina precisamente las herramientas del marketing (¡si acaba de descubrir facebook, por Dios!). No se trata de caer en la miseria propagandística y sin escrúpulos; hay una ética que respetar, unas reglas básicas. Pero el terreno de juego de la comunicación es amplio y ofrece infinitas posibilidades: de enfoque, de creatividad, de medios, de tácticas, de tono… Sólo hay que conocerlas y saber utilizarlas.

En las próximas semanas, analizaremos los problemas, torpezas y posibilidades del PP en una cuestión tan esencial como la comunicación, cuyo objetivo no es otro que el de atraer, seducir y conservar a sus votantes; y trataremos de ofrecer soluciones o, al menos, señalar un camino.
El pasado domingo, un oyente me reprochaba en la tertulia Los Últimos de Filipinas de radio Intereconomía que el PP no necesita eslóganes porque tiene principios. Vale, pero para que esos principios gobiernen España (que es lo que queremos muchos, incluido ese oyente, supongo) es imprescindible primero ganar las elecciones; y las elecciones sólo se ganan si antes se convence y moviliza a un número suficiente de votantes (que en el caso del PP han de ser más de la mitad); ésta y no otra es la función de la comunicación: ATRAER, CONVENCER Y MOVILIZAR. En eso estamos.

Continuará...

[Os invito a seguir la tertulia de Los Últimos de Filipinas, los domingos de 22h a 00h en radio Intereconomía]

viernes, 23 de enero de 2009

Una de espías. La conexión Pepiño (The Cucumber Conection)

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Los hechos
Altos cargos del Ayuntamiento de Madrid (PP) y del Gobierno de la Comunidad de Madrid (PP) son presuntamente espiados en abril de 2008 por una organización secreta dirigida por un ex-policía (Peña) que previamente había trabajado para la Comunidad de Madrid (PP). La valiosa información obtenida es publicada en el diario El País a modo de gran exclusiva y con visos de escándalo político a la altura del Gal, o más. Esta información es de un valor incalculable y de una importancia transcendental: el horario de trabajo del señor Cobo (PP), unas fotos borrosas del señor Prada (PP) en viaje institucional y la descripción de un tipo gordo y canoso que comió con el vicepresidente de la CAM (PP), el señor González (don Ignacio; no confundir con el González del Gal).

Los acusados
En primera instancia los acusados son los mismos espiados, o sea, el PP. Conforme pasan las horas, y aunque no se hayan revelado nuevos datos, el círculo de sospechosos se abre a nuevas teorías. Para unos, es una facción del PP; para otros es la otra facción del PP; para Z es directamente la presidenta Esperanza Aguirre (PP); para El País, sin duda es el PP, aunque no aclara qué facción; para la Pajín todo lo malo viene siempre del PP, ergo el culpable es el PP (y además se les prohibe terminantemente aplaudir a Obama, que es bueno y, por tanto, del PSOE); para Pepiño, es una vergüenza nacional y lo achaca directamente, por las buenas, a la "lucha por el poder económico y político" en el PP, y la "sucesión" de su líder; para los diferentes medios, tertulianos y líderes de opinión en general, dudan entre el PP y la nada, o sea, entre el PP y la duda; para el PP, ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario, o sea, que no se aclaran entre unos y otros y sacan un comunicado autoexculpatorio que aclara todavía menos y, de paso, se autoinculpan sin quererlo ni beberlo.
En plan paralelo, alguien apunta tímidamente a la intervención del Ministerio del Interior (PSOE) y hay quien se atreve a señalar que es todo una invención de El País para vender periódicos y ganar más dinero para poder pagar (o no) la deuda millonaria que tienen con Caja Madrid.

Los interrogantes
Si los hechos ocurrieron en abril de 2008, ¿por qué salen a la luz precisamente ahora? ¿Tiene algo que ver la batalla por Caja Madrid? ¿Y la deuda de El País con Caja Madrid? ¿Y la amistad de El País con el jefe de una de las presuntas facciones del PP? ¿O la buena relación del reportero de El País con algunos de los espiados? ¿O la obsesión enfermiza de El País y Pepiño de machacar a la Comunidad de Madrid y, especialmente, a su presidenta? ¿Será cosa de la envidia periodística, y había que sacar un meganotición exclusivo después de lo de Soraya de El Mundo y lo de Calderón del Marca? Por cierto ¿todo este escándalo se ha montado con un par de fotos nada comprometedoras y una agenda de trabajo? ¿Y por qué si una facción del PP estaba espiando a la otra, la primera es también espiada? ¿Son los mismos espías? ¿Son dos facciones del mismo grupo de espías? ¿Son dos organizaciones de espías enemigas, tipo KAOS y CONTROL, o la TIA y la ABUELA? ¿Estamos los demás ciudadanos a salvo?
¿Y Obama, qué opina de todo esto? ¿Va a enviarnos a los mejores agentes de la CIA para desfacer el entuerto definitivamente? ¿Se pondrá al teléfono si le llama Z? ¿O usará zapatófono para estos casos? ¿Pospondrá el cierre de Guantánamo para dar prioridad 'Uno' a este asunto de emergencia nacional (y de paso, si le da tiempo, solucionarnos también lo del paro)?

Como ven, demasiadas preguntas para ninguna respuesta. Todo muy sospechoso. Muy, muy sospechoso. Nadie sabe nada, pero todo el mundo habla. Unos para liarla, otros para liarse a sí mismos. Pero nadie habla del verdadero artífice del asunto, del auténtico cerebro de la operación. Del hombre en la sombra. Por ahora lo llamaremos ‘P’. Sigan leyendo… ¡y lo descubrirán!

La clave está en la ‘P’
En efecto, nadie sabe nada. Pero los primeros interrogatorios han desvelado una clave que ha pasado desapercibida para todos los investigadores y periodistas. ¿Para todos? ¡No! Para mí no. ¿Y por qué para mí no? Porque me llamo Pepe. Me explico: es fácil que los espías, al ser interrogados sobre la empresa patrocinadora de su vocación voyeurista, hayan confesado un titubeante “pe…pe” y que el agente interrogador, de inclinaciones poco esperancistas, haya interpretado sin mayores profundizaciones como “PP”, o sea, el Partido Popular. Y que esta información, filtrada al señor Mercado (reportero del prestigioso diario El País e igualmente de inclinaciones poco esperancistas), ha sido interpretada por éste de la rocambolesca forma que todos conocemos. Pero, analizando exhaustivamente los documentos del interrogatorio, he llegado a la conclusión inequívoca de que el nombre que confesó realmente el espía interrogado con esa insinuante ‘P’ repetida, la persona a quien se refería con ese titubenate “pe…pe…” no era el Partido Popular, el PP, sino “Pepe”, o sea, Pepe Blanco, esto es: Pepiño.

Caso Cerrado
Y viéndolo fríamente, cerebralmente, todo encaja. Pepiño es el cerebro en la sombra, los espías son los oídos y El País es la garganta nada profunda. El PP, como siempre, pone el trasero para recibir las patadas.
Veamos ¿Quién se beneficia con este asunto? ¿Quién ha conseguido debilitar un poquito más a su archienemiga poítica? ¿Quién ha puesto en un brete, otra vez, al partido contrincante, que no sabe qué hacer, qué no hacer, qué decir o qué callarse o dónde meterse? ¿Quién ha vuelto a sembrar la duda, la cizaña, la discordia entre los dirigentes del PP y entre el PP y sus votantes? ¿Quién ha regalado titulares a tutiplén a todos sus amigos de prensa, radio y televisión para guardar la crisis en el trastero durante unas semanas? ¿Qué cerebro privilegiado es capaz de pergeñar tamaña trama surrealista, tan absurda y tan sinsentido que parezca real?
¿Y quién, casi en la ruina, ha conseguido vender muchos más periódicos durante unos días? ¿Quién se ha quitado la espinita del affaire Marca-Calderón con una gran exclusiva de investigación? ¿Quién ha removido un poquito más en Caja Madrid, con la que, por cierto, tiene contraída una deuda millonaria? ¿Quién quiere recuperar su estatus de “favorito” ante el Gobierno y el PSOE?

Pues eso, que Pepe y Janli necesitaban sacar a toda PRISA un megaescándalo de tipo A, B o C, daba igual, que a ver a quién se le ocurría algo. Y oye, que yo tengo un primo que conoce a un ex-poli que trabajó para Granados y que conoce a la cuñada de una de la limpieza que puede fotocopiar la agenda de Cobo y que un colega de instituto tiene un colega que tiene una cámara de esas de reportero-espía y... Pues eso, que hay que vender papel, aunque esté mojado....