viernes, 5 de junio de 2009

La alienación interplanetaria de Leire Pajín.


«Cuando la Luna esté en la Séptima Casa
y Júpiter se alinee con Marte

entonces la Paz guiará los Planetas

y el Amor dirigirá las Estrellas.


Abundarán la armonía y la comprensión,

la simpatía y la confianza,

no más engaños ni más burlas.

Vidas doradas, sueños de visiones,

revelación de místico cristal,
y la verdadera liberación de la mente.

Éste es el amanecer de la Era de Acuario.
La Era de Acuario.»

No. No es que me haya quedado fatalmente tocado por culpa de ésta tan poco edificante campaña de las elecciones europeas, americanas, generales o lo que sean. Ni que me haya fumado los tetrahidrocannabinolados brotes verdes que mencionaba el otro día el consejero Güemes. No. Tan sólo me he limitado a traducir la letra de la maravillosa, rebelde, hedonista y colorida “Aquarius”, canción protagonista del archifamoso musical “Hair” (1967) y de su posterior versión cinematográfica (1979), e himno oficioso del movimiento hippie de los años 60, el auténtico, el genuino, o sea, el de la guerra de Vietnam. Y cuyos contraculturales miembros y miembras sí se ponían verdes —y morados— de tetrahidrocannabinol. O sea, cannabis por un tubo. Haz el amor, no la guerra. Ya saben.

Y a cuento de qué viene toda esta alegoría hippie-musical, se preguntarán ustedes. Pues viene a cuento de que la gran pseudo hippie (ésta nada auténtica) del panorama político patrio sí ha debido de fumar no se sabe qué para soltar la psicodélica ocurrencia que ha soltado la niña. Literal:

«Les sugiero que estén atentos al próximo acontecimiento histórico que se producirá en nuestro planeta: la coincidencia en breve de dos presidencias progresistas a ambos lados del Atlántico, la presidencia de Obama en EEUU y Zapatero presidiendo la UE (…) Una esperanza para muchos seres humanos»

Yo no sé si la confluencia, la convergencia, la unión, la coincidencia, la alineación, la alienación o lo que sea de Ohbama! y Mister Paz es el amanecer de una nueva Era; no sé si cuando la Moncloa esté en plena armonía con la Casa Blanca habrá más simpatía y confianza en el mundo, menos burlas y engaños; ignoro si entonces la Paz guiará a los Planetas y el Amor dirigirá a las estrellas, hacia no se sabe dónde ni falta que hace; y no sé si quiero imaginar mi vida dorada, soñando visiones o visionando sueños y experimentando revelaciones de místico cristal que liberen mi mente de una vez por todas y por siempre. Lo que sí tengo claro, cristalinamente claro, es que la camarada Leire tiene un pajín mental que no se aclara. Su perdida adicción a Ohbama! está haciendo mella en sus neuronitas, aunque el problema no viene de ahora. ¿Recuerdan aquél primer síntoma, justo después de su dosis iniciática?: «Amanece un tiempo nuevo para la paz, las relaciones multilaterales y los derechos sociales (…) un tiempo nuevo para el mundo». Sí, lo dijo ella, palabra, dos segundos y medio después de ser Ohbama! elegido nuevo César del circo mundial, flamante mesías de la progresía interplanetaria y revelación divina, mística y luminidosa de nuestra Leire. Desde entonces, la sintomatología de ohbamaniasis se ha ido agravando paulatinamente, narcoleptizando su entendimiento y desparramando su insensatez, cada vez más extendida y extensa. Pero no bastan el ridículo extremo, los sinsabores mediáticos, la cuesta abajo política, ni siquiera la bronca demócrata por usar el nombre de Ohbama! en vano… nuestra ohbamadicta Pajín seguirá enganchada a su dios, a sus dioses, a ambos lados del Atlántico, y continuará soñando visiones y experimentando revelaciones místicas y, en fin, liberando su mente en el amanecer de su particular Era Acuarius, Escorpius, Centaurus, Progresius o Estúpidus.

Y dentro de tanta estupidez tragicómica, lo peor de todo no es que lo diga, es que se lo cree.

Yo, por si la cosa se contagia, esta noche voy a revisionar “Hair” en mi VHS mientras me tomo un whisky… con aquarius. En plan vacuna.

«When the moooon is in the seventh House…»
...

martes, 2 de junio de 2009

El dilema del 7-J: votar, no votar... o botar a Zapatero

Uno está un poquito harto ya de las Europeas, para qué nos vamos a engañar. Y eso que de Europa, lo que se dice Europa, mucho no se ha hablado, precisamente. Sí se ha hablado, y mucho, de Obama —¡qué manía!—, y de Aznar y Bush —¡qué obsesión!—, y de la crisis —¡qué remedio!—. Se ha hablado, también mucho, de presuntos trajes y presumibles trajines, de falsos sastres que hoy dicen digo y mañana Francisco, de correas que aprietan y no acaban de ahogar, de cinturones de a 500 euros para mítines obreros o de los de «abróchense los cinturones que el Falcon va a despegar». Se ha hablado, sí, del imputador imputado —¡ya era hora!—, y de la gripe A o X, qué más da, que no da ni miedo ya, de lo exagerado de la cosa; no como la gripe Z, también llamada paro, que ésa no es que dé miedo, es que da pavor: que se lo pregunten a los 4 millones de contagiados, y subiendo; una pandemia en toda regla, sí señor, y con pocos visos de encontrar remedio, que mientras media España se contagia, el laboratorio gubernamental se dedica a esparcir otros virus antes que a investigar vacunas. Se ha hablado de Chaves, el vice-de-no-se-sabe-qué-ni-para-qué, y de su exorbitante amor a la familia —propia—, en su sentido más amplio y oneroso. Y se ha hablado, en fin, de las tetas —con perdón— de la ministra Aído, que cada vez que abre la boca la bisoña ninfa zapateril muere la inteligencia, además de la inocencia —y ésta muere a espuertas—.


Total, que en la previa a estas elecciones europeas se ha hablado mucho de todo pero poco de las elecciones europeas. Será que aburren. O que no interesan. O que realmente no son elecciones europeas.


Yo, por llevar la contraria, sí voy a hablar de las europeas. Para enredar un rato. Veamos: según creo, de lo que se trata es de votar a los mejores candidatos para defender nuestros intereses —los españoles— en el Europarlamento, frente a los buitres de otros países que tiran de la cuerda hacia su lado, probablemente con más fuerza y eficacia. Bien. El PSOE afirma que con Aznar Europa no nos quería nada-nada, ni nos respetaba nada-nada y que ellos nos devolvieron al «corazón de Europa». Reflexionemos: el corazón es el motor impulsor que da vida, y nosotros, pienso, estamos más cerca de la angina de pecho permanente; tampoco somos precisamente las piernas que hacen avanzar a Europa, con fuerza y seguridad, hacia adelante; ni somos las manos de Europa, las que trabajan, las que crean empleo y riqueza; no somos los ojos de Europa, con esa ceguera estúpida y obcecada que negó la crisis durante meses; tampoco somos los oídos de Europa, haciéndonos los suecos ante serias advertencias que no queremos oír; ni la nariz, que sólo tenemos olfato para oler nuestra propia inmundicia, presente y pasada; no somos, ni de lejos, la cabeza de Europa, ni en sentido pensante ni mucho menos liderante; y, obviamente, no somos los órganos reproductivos de Europa, entre tanto condón, tanta pildorita y tanto aborto impune, reproducirnos es lo que menos hacemos los españoles. Y si nos somos el corazón, ni las piernas, ni las manos, ni los ojos, ni los oídos, ni la nariz, ni la cabeza ni los órganos reproductores de Europa, entonces ¿qué nos queda? Pues eso, la cola, el trasero, el fondo, la nalga, las cachas, el pandero, las asentaderas, el sisifris, el arterisco, el cachetón, las posaderas, el culamen… o sea, el culo de Europa, para entendernos. Ahí es donde nos han dejado Mister Paz y sus inefables extesiones en el extranjero, Moratinos y Chacón, a lo largo de estos cinco interminables años. En el culo de Europa y del mundo, que los que no se ríen de nosotros, nos temen por poco fiables, y los que quedan, nos ignoran. El culo de Europa, a veces con silla y a veces sin, pero culo, siempre.


Pues bien. Yo me niego a seguir siendo la nada en Europa; a no tener fuerza ni decencia para defender nuestros intereses con uñas y dientes, a patadas si hace falta —¡esa añorada Loyola de Palacio!—; me niego a resignarme a que nos quiten lo que en justicia nos corresponda, por perdernos en demagogias inútiles o alternativas absurdas, por muy renovables que sean; y me niego a que Maleni me cubra de vergüenza ajena y propia una sesión detrás de otra —¿se la imaginan gritando a un europarlamentario enemigo «eso me lo dices en la calle» o al intrépido traductor intentando traducir «antes partía que doblá» o «Cuido tanto hablar, el hablar, que hablo peor, porque si hablara como siempre he hablado pué y no quisiera hablar despacito para no saltarme determinadas terminaciones que me la sigo saltando y demá, pué me costaría menos porque pienso más rápido que estoy hablando y entonces se me va el hilo de la intervención»? Sinceramente, tiemblo sólo de pensarlo.


Comentaba hace un par de domingos Alejo Vidal-Quadras en Los Últimos de Filipinas («probablemente la mejor tertulia de la radio») que España sólo tiene una solución: echar a Zapatero. Y yo estoy con él —con Alejo, no con Zapatero—, y lo que representan estas elecciones europeas es una primera patada para echarlo. En cuanto los buitres de su partido —al acecho desde hace años— huelan el fracaso en sus carnes, ellos mismos se encargarán de no dejar ni los restos; un tonto útil que gana elecciones deja de ser útil cuando empieza a perderlas. Yo, desde luego, prefiero dar esa patada a través de Mayor Oreja, Vidal-Quadras o Teresa Jiménez Becerril que no hacer nada, o que darle un pellizquito en la nalga por medio de otros votos. Votar a Rajoy, sí, para botar a Mister Paz. No nos engañemos, castigar a Rajoy no votando al PP no tiene sentido, porque Rajoy no se va a marchar ni perdiendo por 10 puntos —si lo de las elecciones vascas fue una victoria…—, y lo que conseguirán es darle un poco más de aire a Mister Paz. Y yo, de verdad, lo que necesito es darle la patada. En el trasero, en las cachas, en el pandero, en el sisifris, en el cachetón, en el culamen… o sea, en todo el culo. Con perdón.


jueves, 28 de mayo de 2009

La campaña del PSOE: de Goebbels a la Pajín pasando por Disney

«Estamos sufriendo tergiversaciones de la realidad, insultos y todo tipo de ataques. Pero vamos a responder. Ante los insultos, argumentos; ante la falsa información, hechos concretos; ante los que gritan y levantan mucho la voz, la respuesta es que no consentiremos que nadie se sienta con autoridad para querer elegir nuestra vida». Aunque parezca increíble, esta frase no ha sido pronunciada por ningún dirigente del Partido Popular después de ver el último vídeo electoral de los socialistas. La ha voceado a sus rendidas huestes la señorita Leire Pajín, secretaria general del PSOE. Con un par.

Pero empecemos por el principio. Uno de los principios básicos de la Publicidad dice que si tienes algo bueno que contar de tu producto, cuéntalo. Luego, ya entrará en juego la creatividad o los fuegos de artificio para adornarlo más, menos o nada. Bien. Los cuatro vídeos publicitarios que nos ha regalado el PSOE en esta carrera de cuadrigas hacia las elecciones europeas no sólo no hablan bien de su producto, sino que éste ni siquiera aparece. Curioso, ¿verdad? En ninguno de los cuatro spots hemos siquiera vislumbrado el megasonriente rostro del candidato Juan Fernando López Aguilar, ni hemos escuchado su cadenciosa voz ni hemos conocido una sola palabra acerca de su programa. En el primero de los anuncios, llegamos a pensar que era el mismísimo Obama el candidato del PSOE al Parlamento Europeo y que, además, no se enfrentaba a Mayor Oreja, ¡sino a Bush! (vídeo que, por cierto, protestó enérgicamente la presidenta del Partido Demócrata en España por el abuso y mal uso de las ideas –no socialistas- de su presidente); en el segundo, un parlamentario socialista español, que tampoco era López Aguilar, resultó ser el heróico salvador de todos los parias del planeta Tierra al conseguir, él solito (cuan flamante Caballero sin Espada del s. XXI), derrotar al capitalismo salvaje que quería imponer a latigazos la jornada laboral de 65 horas; en el tercero, ¡ay, el tercero!, aquí es donde queríamos llegar y donde nos vamos a detener un poquito más. Aquí, no sólo no cuentan nada bueno de sí mismos sino que además cuentan cosas muy malas de la competencia: otro principio no escrito de la Publicidad dice que no es juego limpio insultar a la competencia gratuitamente; y que si además mientes, la cosa se vuelve contra ti.
[El cuarto spot, en el que tampoco aparece López Aguilar, sino… ¡Aznar y Bush!, no merece ni ser mencionado por lo tonto, infantil y enfermizo]

Hay que reconocer que la estrategia del PSOE en esta campaña es coherente con su idea de la democracia, es decir, que la cosa sólo vale si ganan ellos, que son los buenos, y queda deslegitimada al instante si ganan los otros, que son los malos y sólo quieren el poder para ser más malos. ¿Y quiénes son los ‘otros’? Pues un nazi homófobo, un cura fundamentalista, una aristócrata cruel, un trabajador xenófobo, un empresario sin escrúpulos, un agricultor que (¡oh Dios!) niega el cambio climático… O sea, lo peorcito de cada casa, lo más extremo y cavernícola, todo muy juntito y feliz anidando en los partidos que representan a la derechona europea (...también los de Sarkozy, Merkel, Berlusconi, Cameron... ¡qué visión diplomática!). «El problema —concluye el inteligente vídeo— no es lo que piensan, es lo que van a votar». Y encima, se aprovechan de la democracia, los muy fascistas.

Pasemos ahora de los principios de la Publicidad a los principios de la propaganda. El PSOE es un gran admirador de los famosos 11 Principios de la Comunicación Política que definió y bien que amortizó Goebbles. Los usan uno a uno con medida eficacia. En este vídeo, por ejemplo, encontramos nítidamente el Principio del método de contagio (si éste, que es de derechas, es homófobo, xenófobo, etc., entonces todos lo son), el Principio de la vulgarización (toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos), el Principio de la transposición (cargar sobre el adversario los propios errores) o el Principio de la transfusión (partir de un complejo de odios y prejuicios preexistentes). Ellos, los de izquierdas, son almas puras, limpias, níveas; son ecologistas, tolerantes, solidarios, abiertos, optimistas y modernos; son tan, tan buenos que parecen personajes del Disney más empalagoso. Y utilizan exactamente el mismo juego maniqueo y simplista del genio Walt: buenísimos contra malísimos. Punto. A Disney le funcionaba de maravilla con los infantes; ¿será igual de eficaz el invento del PSOE con sus votantes? (¿con los mismos que han votado dos veces a ZP?)

Pero a mí, como profesional de la Comunicación, el anuncio me causa rechazo no sólo por manipulador, simplista, maniqueo, demagogo, torpe, mentiroso, negativo, agresivo o propagandístico, en el sentido goebbelsiano de la palabra. No me gusta, sobre todo, por decepcionante. Esperaba más, siceramente. Más inteligencia, más mensaje, más argumentos, más concreción. Más originalidad. Y más complicidad con sus votantes (a los que considera de una gran pobreza intelectual).
No. El spot no es bueno. Porque no vende, insulta. No convence, manipula. No atrae, violenta. No explica, tergiversa. O sea, lo que más mola a la señorita Pajín y a su jefe, el insigne Mister Paz. Para ellos es sencillamente perfecto: provoca, divide, radicaliza, asusta. Evita pensar. Desvía la atención. Y encima, triunfa en internet. Un auténtico boom, vamos. Pero presiento que les acabará explotando en sus pinochescas narices.
La respuesta, en las urnas.

PD. Y no me resisto a preguntarme, una vez más, ¿qué pasaría si el PP (o quien fuera) hiciera exactamente lo mismo, si jugara con idénticas no-reglas, si realizara un vídeo igual de travieso? Veríamos, por ejemplo, comandos antiglobalización asaltando comisarías; sonrientes etarras sentados en el parlamento vasco; escucharíamos a Mister Paz hablando de Alianza de Civilizaciones mientras se autoinmola un niño suicida; o al Dr. Montes prometiendo a los enfermos un mundo sin dolor; veríamos soldados muriendo en la guerra de Afganistán; y fetos de 20 semanas cortados en trocitos ante la mirada de sus madres adolescentes; veríamos a la simpar Maleni, amenazando a los votantes con echarles a los sindicatos rabiosos; y a Pepiño vendiendo camisetas con el lema “si no estudias, serás ministro”. Y, en fin, colas infinitas de hambrientos parados ante las puertas de los comedores de Cáritas. Y rematando: «El problema no es lo que piensan, ni siquiera lo que votan: es lo que hacen».
Podríamos realizar un spot así de divertido. Y también provocaría y triunfaría en internet y radicalizaría posturas. Y también desviaría la atención.
La diferencia está en que todo sería verdad.

viernes, 22 de mayo de 2009

De ministras científicas y benjaminas mentales

...

Situación: Durante una acalorada discusión sobre si es discriminatorio que las mujeres laponas lleven gorritos de colores sin haber sido previamente consultadas, la Ministra de Igualdad explica al Ministro de Economía qué significan las siglas MP y VM.

«—¿No me digas que no has oído hablar de los MP y VM? —le preguntó aleteando interminablemente con sus pestañas superlargas— MP y VM son las siglas de Mujeres Padres y Varones Madres (…) Es decir, transexuales que tuvieron hijos o los adoptaron antes de cambiar de sexo: un colectivo emergente con problemática específica.
—Joder, y tan específica —exclamó el ministro.
—Es interesantísimo —añadió con gran entusiasmo la Ministra de Igualdad—: se dan incluso casos de transexuales que tuvieron o adoptaron hijos antes y también después de cambiar de sexo. De modo que hay quien, por ejemplo, es padre de dos niños y madre de un tercero.
—Y eso qué tiene de interesantísimo, yo lo encuentro un lío tremendo —objetó el ministro.
—Naturalmente que es interesantísimo: estos ejemplos de intercambio de roles parentales son de un valor incalculable para la equiparación de la mujer en todos los planos (…)
—A vosotras se os va un poco la pinza con la cosa de los roles…
—A los que se les va la pinza con los roles, eh, es a cierta generación de varones al borde de la andropausia, que al parecer aún arrastran resabios patriarcalistas…
—Ah, sí: pues ahora resuélveme un problema, tú que eres tan lista y tan moderna: qué pasará cuando al hijo de un transexual se le ocurra hacerse transexual, ¿eh?
—Oggg: ya está el ala conservadora buscándole tres pies al gato...: pues según el sujeto sea en cada momento hombre o mujer, será hijo o hija de su padre o madre según el sexo que éste o ésta tuviera o tuviese en el momento del nacimiento de su hijo o hija… Más claro, el agua.»


Este diálogo, que hoy es absurdo pero mañan podría ser real, es un extracto de la divertidísima novela “Sakamura, Corrales y los muertos vivientes” de Pablo Tusset. Leídas en su contexto ficticio, las ocurrencias de la ficticia Ministra de Igualdad son verdaderamente hilarantes, por increíbles. Lo malo es cuando la Ministra de Igualdad verdadera suelta ocurrencias como la última que ha soltado en la radio amiga, y que no es en absoluto hilarante, aunque sí parezca verdaderamente increíble. Supongo que la conocerán hasta el hartazgo y/o la vergüenza, pero no por ello voy a dejar de plasmarla una vez más negro sobre blanco, más que nada por comparar científicamente la absurdez ficticia con la verdadera, o sea, la de la Ministra de Igualdad de la novela Tusset con la de Ministra de Igualdad del Reino de Ezpaña…

«Para mí un feto —de trece semanas— es un ser vivo, claro, pero no podemos hablar de ser humano porque no tiene ninguna base científica».

Y ahora explíqueme científicamente, señorita ministra, que vivo en un sinvivir con el tema éste de los seres vivos y sin embargo inhumanos: si lo que una mujer embarazada aloja en su matriz no es un ser humano, entonces ¿qué es? ¿El eslabón perdido en su último escalón? ¿Un bonobo en la recta final de la evolución? ¿Un parásito con piececitos, manitas, corazoncito y demás engañosa apariencia humana? ¿Un apéndice en plena mutación? ¿Un mutante sin mutar? ¿Un zombi a la inversa? ¿Un extraterrestre de la especie Alien, el pasajero sin pasaje? ¿O más bien tirando a las lagartas de “V”, aquellas bichejas interplanetarias con tan lograda apariencia humana como maldad inhumana?

Y una curiosidad más, señorita Aído; usted, cuando flotaba plácidamente en el seno de su madre materna —esa señora que no interrumpió voluntariamente su embarazo, afortunadamente para usted y para ella; no tanto para los demás—, dígame, ¿qué clase de ser vivo e inhumano era entonces, señorita ministra? Y lo que es más importante, ¿qué clase de ser vivo e inhumano es usted ahora? ¿Ha evolucionado desde aquel entonces? Y en caso afirmativo, ¿hasta qué eslabón?

No sé si estará buscando una respuesta científica al estadio físico y mental de su presente condición humana. Me da igual, se la voy a dar de todas formas. Lo dijo precisamente un eminente científico, que no sé si le sonará a usted; se llamaba Einstein:

«Hay dos cosas que son infinitas: el Universo y la estupidez humana, y de la primera no estoy seguro.»

Se la cedo gratis (tiene los derechos caducados, creo; si no, ya sabe: a pagar canon). Y la invito a compartirla con su compañera de partido, de condición benjamina y de enanez mental, la señorita Pajín, a ver si se le pega algo en la neurona que le queda sin retorcer y acaba de comprender que el acto sexual sólo puede ser seguro o no seguro mientras se actúa, no semanas después de la actuación. Que ahí lo más seguro es, según las bases científicas que manejan las benjaminas mentales, abortar. O sea, cortar por lo sano.

En fin. Si no estuvieran en juego miles de pequeñas e inocentes vidas humanas (¡sí, humanas!), la cosa sería para partirse de risa. Como en la novela de Tusset.

...

lunes, 18 de mayo de 2009

Requiem por un poeta que amó la vida más que a sí mismo.

...

Ni hay mejor homenaje a un poeta que aquél construido con sus propios versos. Éste es mi homenaje a Antonio Vega.


Despierta ya, mira qué luz.
Tanto soñar con esa flor
mezcla de sol y temporal,
el doble filo de un amor real.
Fuiste uno y uno y luego dos
y al final llegaste a tu sueño sin adiós.

No creíste en más infierno que su ausencia
Ni en castigo menos grave que una celda de amor
Y buscaste solamente la sentencia
a cadena perpetua de su abrazo
¡ay! al final de tu sueño sin adiós.
Nada envidia el Norte al Sur
en tu desordenada habitación
Y el frío deja entrar al calor
Y lo oscuro deja paso al color
Y tu silencio nunca podrá ser total.
De tanto soñar tu mundo teatral
nunca llegaste a ordenar tu habitación

Despierta ya, mira qué luz
Allá donde te llevó la imaginación
Donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos,
en el sitio de tu recreo.
Allá donde se creó la primera luz
Donde sus manos acarician tu pelo
Y el silencio y la brisa alientan tu cordura
Allá, entre la nieve y el fuego,
Entre historias de mentira y no verdad
esperas a que el anochecer
Se funda con la tarde y el amanecer.
Y recuerdas, entre espigas de sol y deseo,
el sitio de tu recreo,
Esperando la llegada de la suerte
que te lleve, como un trozo de quemado papel,
al sitio de tu recreo.

Ya nadie cerrará tu puerta
si quieres entrar y salir.
Calle arriba caminarás tranquilo
al encuentro de un soñado estío
o de un otoño que te enseñará quién eres,
que te invitará a pensar,
rodeado de equipajes,
dibujando colores en la luz vital.
Descubriendo en cada puente, en cada cruce
que con hoy es suficiente,
y mañana es demasiado.
Sabiendo cuánto se parecen sueño y realidad
Sin tenerle miedo al tiempo que se va.

Despierta ya, mira qué luz.
Es el momento de saber si hay alguien más.
De olvidarte de ese silencioso ardor
y decirte la verdad mirándote al hablar.
Más cerca cada vez de ti están el cielo y el mar.
Acabas de abrir las puertas de un mundo decomunal,
donde nadie oye tu voz
Donde sólo sientes tu fragilidad.
Pero pasa sin miedo
Allí donde vas no hay monstruos de papel
Ni oscuros callejones
Ni temor, ni alcohol de quemar
Sólo azul, líneas en el mar,
Anchas calles y caminos infinitos.
Una avenida sin final
donde no se acaban las calles,
donde las calles no acaban de pasar
Así que sonríe y déjate llevar.
No vuelvas nunca hacia atrás
Pon tus manos a volar
y déjate, déjate llevar.

Despierta ya, mira qué luz.
Siente cómo ruge el mar
Cómo la tierra se abre
Cómo el abismo te sonríe y te invita a entrar.
Una décima de segundo más vuela
Mil millones de instantes de que hablar
incógnitas que aún faltan por despejar.
Ahora podrás leer el libro que dice Cómo,
Y el otro que se titula Si, y el tercero llamado Nada
Y podrás componer sin guitarra ni papel
iluminando hoy las letras de ayer
Pues no hay nada mejor que imaginar
Cruzando el camino del saber
Buscando el camino infinito
que va desde el nueve al diez.

Despierta ya, mira qué luz.
La luz de la mañana que entra en la habitación.
Despierta ya, mira qué luz
ilumina las calles mojadas y hace llorar mi corazón.
Otra vez.
No te irás mañana. Aún es pronto para envejecer.
No sin antes volver al Penta otras 3000 noches
con tu chica de ayer,
con tu mujer de cartas bocarriba,
siempre dispuesta a entregar antes que sus armas, su vida
Que el mismo sueño os lleve a los dos,
que nos lleve a todos,
en esa hora en que las noches y los días
se prestan uno a otro
oscuridad y luz, verdad y mentiras.
Yo, desde mi lugar perdido
te espero, porque volverás.
Tal vez me dé la vuelta un día
y estés tú detrás
Porque nunca te has ido.
...

jueves, 14 de mayo de 2009

La ensaimada mental de Anasagasti y otras ancestrales tolerancias.

No entiendo al señor Anasagasti. De verdad. Humillado ante el árbol de Guernica lo juro y lo perjuro. No es que no entienda su aversión a la honorable calva, que en su afán por cubrirla transforma su cabellera en una ensaimada de dudoso gusto; ni tampoco se trata de su aún más profunda aversión a todo cuanto suene a PP, llámese el «pájaro» Basagoiti y sus «gansadas» o la «heredera de los falangistas» Cospedal, aderezada con el cansino victimismo quimérico-metafórico-franquista, tipo «nunca habíamos visto al edificio de Sabin Etxea temblar en sus cuatro columnas con tanta intensidad (…) ante la Cospedal como cuando en los años sesenta los padres putativos de la señora decidieron derruirlo y echar los escombros al mar, y como dijo Areilza allí mismo, pegarle un tiro de gracia al PNV» (digo yo que si en los años 60 hubieran pegado el tiro de gracia al PNV, el jetzalde Anasagasti hoy no diría tanta gansada y, de paso, sus camaradas de nueces no habrían pegado tantos tiros de gracia en las nucas de tantos inocentes). Tampoco me importa no entender su obsesivo y convulsivo rencor hacia la Monarquía Parlamentaria que le permite parlamentar libremente —y cobrar libremente también, antes en el Congreso y ahora en el Senado—, para arremeter contra el representante máximo de esa Monarquía Parlamentaria, o sea, a esa «pandilla de vagos que veranean de gorra» a los que «puso ahí Franco, un general asesino y golpista». Y malo y feo y maketo, le faltó decir (del Rey, no de Franco, que eso ya lo presuponemos). Y eso que lo que le mola don Iñaki es aquello de Jaungoikoa Eta Lagizarrak (“Dios y leyes viejas”), leyenda ancestral grabada a fuego en los corazones y bajo las txapelas de los buenos jeltzales.

No. No es nada de eso lo que me tiene descolocado. No es su intolerancia, ni su mala educación, ni su incoherencia, ni su alergia crónica a España, ni su republicanismo de derechas de toda la vida, ni su tradicionalismo anclado en el absurdo. Lo que me descoloca, despista y encocora es que, soltando las perlas que suelta, luego vaya a un programa de televisión estatal o le entrevisten en la radio amiga y resulte ser el tío más simpático, abierto, encantador, cercano, incomprendido, divertido y hasta moderado del mundo mundial. Y van los presentadores estrella y los entrevistadores a fondo y los compañeros de tertulia y nos lo venden como una frágil gacelilla Thomson cuando en realidad es un dragón de Komodo, el lagarto carroñero ése que suelta baba emponzoñada que envenena sólo con escupir (válgame el símil). El último salivazo septicémico que ha soltado el amigo, en referencia a las críticas a su partido por no aceptar la patada en el culo que los ha echado de Ajuria Enea, no tiene desperdicio:

«Oyendo todas estas cosas uno se ratifica en su abertzalismo, en su identidad vasca, sólo vasca y en su asco por una democracia como la española que manipula de manera tan burda la realidad».

Esta asquerosa democracia española es la que permite al ahora abertzale Anasagasti escupir con total libertad sus habituales sandeces. Y además es quien le paga su jugoso sueldo de Senador, dietas incluidas. Y digo yo que después de insultar a quien tan generosamente le da de comer, pues no sé, no me parece muy coherente el chico, ni muy simpático, ni cercano ni encantador, y desde luego, nada moderado. Y me da en mi maketo RH positivo, que éste lo que tiene, además de su delirante inquina anti maketa, es una importante ensaimada mental en la cabeza, más o menos del calibre de la que tenía el simpático y patriótico fundador de su democrático, avanzado y tolerante partido, o sea, el iluminado de Sabino Arana Goiri, alias el Adolf Bizkaitarra. El mismo que dijo lindezas como:

«El bizkaino es de andar apuesto y varonil; el español o no sabe andar, o si es apuesto, es tipo femenino»

«Nosotros odiamos a España con nuestra alma, mientras tenga oprimida a nuestra Patria con las cadenas de la esclavitud. No hay odio que sea proporcionado a la enorme injusticia que con nosotros ha consumado el hijo del romano»

«Les aterra oír que a los maketos se les debe despachar de los pueblos a pedradas. ¡Ah la gente amiga de la paz..! Es la mas digna del odio de los patriotas»

«En pueblos tan degenerados como el maketo y maketizado, resulta el sufragio universal un verdadero crimen, un suicidio»

«Oídle hablar a un bizkaino, y escuchareis la más eufórica, moral y culta de las lenguas; oídle a un español, y si solo le oís rebuznar, podéis estar satisfechos, pues el asno no profiere voces indecentes ni blasfemias»

«Si a esa nación latina la viésemos despedazada por una conflagración intestina o una guerra internacional, nosotros lo celebraríamos con fruición y verdadero júbilo, así como pesaría sobre nosotros como la mayor de las desdichas, como agobia y aflige al ánimo del náufrago el no divisar en el horizonte ni costa ni embarcación, el que España prosperara y se engrandeciera»

«¡Ya lo sabéis, Euzkeldunes, para amar el Euzkera tenéis que odiar a España»

Pues eso, que allá en el Paraíso Euskaldun (pues seguro que tienen el suyo propio, faltaría más), el amigo Sabino Arana debe estar bailando el alegre aurresku en honor a su modélico vástago Anasagasti, fiel heredero y transmisor de sus sabias enseñanzas. Y de su ensaimada mental.

PD. Y digo yo que ayer, en esa incongruente final de la Copa del Rey de España entre dos equipos extranjeros (europeos, eso sí), el amigo Anasagasti sería de los que más silbaran y salivaran, pertrechado tras esa gigantesca pancarta que rezaba «We are nations of Europe. Goodbye España». El año que viene propongo que, en lugar de caer tan bajo luchando por tan español trofeo, Barça y Athletic alcancen la gloria jugando la Sabin Kopa. Y Anasagasti de árbitro cashero.

viernes, 8 de mayo de 2009

La promesa de Patxi y la justicia de las víctimas.

Hace poco más de tres años, cuando la tregua trampa de ETA era una realidad visible y el tramposo proceso de paz de Z, Patxi e Ibarguren era una realidad (presuntamente) invisible, escribí:

«La tregua está en la Prensa, está en la calle, está en las casas. En toda España. Unos lo saben, otros lo intuyen, muchos lo temen. Pero todos lo sospechan. Todos, curiosamente, menos quien negocia… y quien filtra. La nueva tregua trampa de ETA está ahí, a la vuelta de la esquina. El “diálogo” ha surtido efecto y el precio político ya está pagado: un pagaré a tres meses en el Banco de Ajuria Enea; sólo falta cobrarlo (descontando los adelantos, claro).

Cuando llegue ese día, el día del cobro, lo siento, Goyo; lo siento, Joseba; lo siento, Fernando, José Luis, Alberto y Ascensión, Luis, Félix, Silvia, Esther…; lo siento por cada uno de los casi mil asesinados por ETA: habréis muerto para nada.

Lo siento, José Antonio, tu infierno en vida durante 532 días no habrá servido para nada. Lo siento Irene, habrás perdido las piernas para nada. Lo siento, miles de niños, civiles y militares heridos por ETA: habréis sido mutilados para nada. Lo siento, miles y miles de viudas, padres, madres, hijos, hermanos, amigos y compañeros de los muertos, los heridos, los secuestrados, los extorsionados: habréis llorado, habréis sufrido, os habréis consumido para nada.

Lo siento, Francisco José, Mayte, María, Rosa, Edurne, Mikel, Nicolás, Jaime, Jon, Gotzone y cientos de valientes más: habréis luchado para nada.

Lo siento, Miguel Ángel: habrás sacado a todo un país a la calle PARA NADA.

Si dejamos que nos engañen con una tregua absurda, tramposa y cara por asegurar una mayoría absoluta, 30 años de democracia no habrán servido para nada.»


Hoy, más de tres años después, aún rectificando los efectos devastadores de esa trampa gubernamental que rearmó a ETA y la acomodó en el Parlamento Vasco y en los ayuntamientos, los mismos que negociaron, ocultaron y mintieron se alzan como los salvadores de la democracia, la constitución y la libertad en el País Vasco. Y yo me lo quiero creer. Necesito creer. Como millones de vascos, que empiezan a ver una pequeña luz a través del pasamontañas. Quiero creer las palabras de Patxi López cuando promete «cumplir las obligaciones de mi cargo con lealtad a la Corona, al Estatuto de Autonomía de Guernica y demás leyes vigentes». Y quiero creerle también cuando afirma que acabar con ETA (acabar, no negociar) es su «objetivo fundamental». Y quiero creer en el poema que el propio lendakari López leyó en su histórica investidura: "Nada sucede dos veces y es lo que determina que nazcamos sin destreza y muramos sin rutina. Ningún día se repite, ni dos noches son iguales, ni dos besos parecidos, ni dos citas similares. Entre sonrisas y abrazos verás que la paz se fragua, aunque seamos distintos como son dos gotas de agua".

Tú lo has dicho, Patxi, que no suceda dos veces. Que sea verdad lo que dices. Que sea verdad lo que hagas. Que cumplas tu laico juramento inmortalizado bajo la alargada sombra del Árbol de Guernica. Y que el único precio que cobre la serpiente sea el de los años robados a sus víctimas, con elevadísimos intereses.
Sólo así Goyo, Joseba, Fernando, José Luis, Alberto y Ascensión, Luis, Félix, Silvia, Esther… y cada uno de los casi mil asesinados por ETA habrán muerto por algo; sólo así los 532 días en el infierno de José Antonio, y las piernas mutiladas de Irene y los llantos de miles de viudas, padres, madres, hijos, hermanos, amigos y compañeros de los muertos, los heridos, los secuestrados, los extorsionados… habrán servido para algo; sólo así la ejecución a cámara lenta de Miguel Ángel y las manos blancas de todo un país alzadas clamando justicia (que no venganza) habrán servido para algo. En tu mano está, Patxi. Y ojalá lo consigas. De verdad.


PD. Y a ti, Ibarreche, el iluminado interplanetario, aprovecho el estreno de la nueva Star Trek para desear con toda mi alma que la nave Enterprise te lleve, a ti y a tus vulcanos, a mundos muy muy lejanos, en busca de nuevas formas de vida e inocentes civilizaciones donde instaurar tu propia y gloriosa Federación de Planetas. Y a velocidad superluminal, si puede ser.
Agur.

lunes, 4 de mayo de 2009

El vídeo de marras... y estrellas



Bueno, bueno, bueno. Parece que nos vamos superando en esto de la innovación propagan-dística electoral. Ahora resulta que ya no vale presentar a tu candidato o candidata (aunque por mucho que presuman de paridad casi siempre es -dato) como paradigma de todas las virtudes habidas y por haber, inventadas y por inventar, y al enemigo o enemiga (en este caso sí suele haber más –miga) como el portador de los vicios más feos y la moral más rastrera que haberse pueda, inventados o no, que ahí es lo mismo o lo misma. La cosa tiene su gracia, por lo de curiosidad histórica. Pero sobre todo tiene su patetismo, por lo de necedad histórica.

Por si aún no lo han adivinado, estamos hablando del último invento propagandístico de las mentes pensantes y abracadabrantes del partido llamado PSOE, o sea, con la "e" final de lo que durante más de cien años pensamos que significaba "español", o como mucho, para estas elecciones, "europeo". Pues no. Error. Porque ahora nos enteramos de que la famosa "e" que rubrica las siglas del PSOE significa (and the winner is…) "estadounidense"; o sea, yanqui, para entendernos. O sea, el Imperio del Mal (¿o no era eso?).

La cosa se complica cuando, además, en el ya famoso vídeo de la precampaña a las elecciones europeas del PSOE (¿podríamos llamarlo PSOEE.UU.?) ni siquiera aparece el supuesto candidato del PSOE (o PSOEE.UU.) a las mencionadas elecciones europeas, uno que fue amigo y ministro de Mister Paz y que luego fue desterrado a una isla muy lejana, aunque más bonita que la de Napoleón.

Pero no se vayan todavía, aún hay más, como diría el americanísimo Super Ratón, porque resulta que el candidato real del PSOEE.UU. a las elecciones europeas —al blanco me refiero, o sea, al español, el guaperas… esto es, Juan Fernando El-Ei (L.A., para entendernos)— resulta, digo, que el ex ministro, ex amigo y ex desterrado se dedica a cantar por estos soles aquello tan guai y tan fashion de "yanqui go home", acompañando a la guitarra al famoso rockero patrio y desfasado activista anti imperialista que comenzó su carrera como Mike Rivers (que digo yo, siendo tan anti imperialista el amigo podía haber elegido otro estilo de música, tipo balalaika). Y uno se pregunta si Juan Fernando L.A. no le estará dedicando el estribillo-aguijón a Obama, con toda su mala leche, pensando que el flamante presidente yanqui es realmente el candidato estrella (the star candidate) del PSOEE.UU. a las europeas, y que él no es más que un señuelo para despistar y que no sale de su isla ni volando en Aviaco con la Maleni, que ya serían ganas, la verdad.


Y para remate, llega Mister Paz y dice eso de que va a "dejarse la piel" en no sé qué y uno no sabe si se refiere a que va a cambiársela en plan bicha o se la va a pigmentar en plan Michael Jackson pero a la viceversa, o sea, ennegreciendo. En plan Obama, quiero decir. O en plan Juan Fernando L.A., que cada día está más pigmentado, el tío; supongo que para Obamizarse y tratar de mantener el puesto, así, camufladamente (sonrisa hollywood + pigmentación pantone 4625 + rock revolucionario = Obama, debe pensar Juan Fernando, el optimista).


Total, que me he hecho un lío. Desde luego la propuesta del vídeo de marras y estrellas es original. Pero por muy original que suene el invento, la verdad, a mí es que se me escapa. Porque a uno, que lleva ya años en esto de la creatividad publicitaria, nunca se le habría ocurrido, un suponer, vender un SEAT contando las virtudes de un Chevrolet versus las carencias de un Cadillac. Porque si lo que pretendiera fuera identificar al SEAT con las virtudes del Chevvi pero sin mencionar al SEAT en todo el spot, pues mis consumidores potenciales como poco se me iban a despistar, y como mucho me iban a mandar a la mierda por pensar (con toda la razón) que mi SEAT no tenía nada que ofrecer. No sé si me explico. Y si encima resulta que el Cadillac de turno ni siquiera está ya en el mercado, como es el caso de Bush, pues más alpiste para el despiste (y perdón por la chorrada).


Pero Spain is Different, que dicen los yanquis. Y los progres de aquí no te cuento lo different que son. Son de un different que pasma. Pues mira que odian todo lo yanqui, de boquilla, y luego babean, con esa misma boquilla, por sus oscars, por sus rascacielos, por su música, por sus pintas, por su coca-cola y hasta por sus políticos. Si son progres, claro. Por muy "In God We Trust" o "America First" que se pongan. A ellos se lo perdonan todo, porque piensan —los muy ingenuos— que son de los suyos. Hasta que un día abren los ojos y se dan cuenta de que visten las mismas botas y el mismo sombrero que el sheriff anterior; con menos espuelas, con sombrero blanco de chico bueno, pero lo mismito. Y entonces, ¡muerte al sheriff!, claro. En fin, si es que no aprenden.


Sin embargo, esta obsesiva fijación con Ohbama! (¡Oh capitán, mi capitán!) no es exclusiva ni es nueva. Desde que Pepiño lo adoraba en silencio, Moragas lo idolatraba en las barbas de Rajoy, la Pajín vislumbraba un nuevo amanecer, la Sánchez Camacho se fusionaba en alma y foto, Basagoiti le copiaba las canciones de los mítines y finalmente Mister Paz logró la supermegafoto aquella en Praga el día antes de la crisis de gobierno… pues no me dirán que el amigo Ohbama! no es una cosa recurrente. Hasta Chiquito, con su "Yes, We Can...demor". Pero puestos a ser originales, creativos y eficientes, el vídeo podía haber sido un poco más atrevido. En lugar de Ohbama! vs. Bush (¿pero no era McCain el candidato?), podrían haber elegido, un suponer, a Lincoln vs. Pinochet; o a Gandhi vs. Hitler, que a Mister Paz lo de Gandhi le mola mogollón; o —¿por qué no?— el ciudadano Robespierre vs. el tirano Luis XVI; o, metidos ya en revoluciones, el demócrata Lenin vs. el aútócrata Nicolás II, que la cosa quedaría un poco más cercana (espiritualmente, se entiende). ¿Se imaginan el final del vídeo?: "Aquel día de octubre no pudiste luchar, pero ahora sí. La revolución se juega en casa".


Y digo yo, ¿por qué no hace el PP un vídeo Maleni vs. Vidal-Quadras? ¿Y por qué no, para rematar la cosa, luego traduce las históricas incontinencias verbales de la ex ministra a las 23 lenguas oficiales de la U.E.? ¿A que sería una idea original, creativa y eficiente? Y, sobre todo, europea.


…De nada.

...

martes, 28 de abril de 2009

De la belleza, la esperanza y la bondad


Hoy no voy a escribir del imparable paro (¡cruel paradoja!), ni del abismo, ni de las no-soluciones a la crisis del nuevo gobierno de Mister Paz; no voy a escribir del peligro real y mortal que acecha a nuestros soldados en la guerra de Afganistán, ni de la multimutante y acongojante gripe porcina (¿nos contagiará con más alevosía por ser PIGS?), ni de las sosa cáustica que se escupe a diestra y siniestra en los actos electorales, ni de la campaña obamaníaca que han pergeñado las clarividentes mentes de los acomplejados comunicadores del psoe (esto es cosa de Pepiño, fijo); no voy a escribir de la no-inteligencia de nuestro presidente gana-elecciones; ni de la calle regalada a la mediocre Bardem por dejarse la voz a favor de la causa, la misma calle negada a las víctimas del terrorismo por dejarse la vida sin causa justificada; ni del coñazo del Madrid-Barsa anunciado ad nauseam desde semanas ha, que a ver si juegan ya por favor y nos dejan en paz de una maldita vez; ni siquiera de la visita de la Bruni y el señor bajito ése que la acompaña siempre, ni de los diarios supuestamente serios hoy transmutados en el ‘Hola’. Ni escribiré sobre la serpiente etarra, ni de sus nuevas amenazas de muerte a la democracia. «Hoy no os escribo con sangre, palabras que no dicen nada. Hoy, de esta pluma cansada, no habrán de brotar más palabras que luego se tornen en llanto». Ya lo dijo el poeta.

No, hoy no toca hablar de cosas tontas ni tristes ni banales. Hoy toca hablar de algo tan simple, tan hermoso y tan menoscabado como la belleza, como la esperanza, como la bondad.

«Este mundo en que vivimos tiene necesidad de la belleza para no caer en la desesperanza. La belleza, como la verdad, pone alegría en el corazón de los hombres; es el fruto precioso que resiste a la usura del tiempo, que une a las generaciones y las hace comunicarse en la admiración». Bellas palabras nacidas del alma de un artista que luego fue Papa, y que dedicó, con profunda devoción, a los artífices creadores de todas las Artes Mayores. Es la Carta a los Artistas que Juan Pablo II escribió en 1999, y de la que el pasado domingo 20 representantes de estas artes mayores realizamos una emotiva lectura continuada, en conmemoración de su décimo aniversario. Bajo la batuta de Javier Laínez, rector de la Basílica de San Miguel, y la presidencia del cardenal Rouco Varela, arquitectos, pintores, escultores, músicos, coreógrafos, escritores y cineastas recordamos, en palabras del Papa artista, que la belleza, el arte, el espíritu creador ha de seguir provocando asombro en el ser humano, y que de ese asombro debe surgir el entusiasmo que todos necesitamos para «afrontar y superar los desafíos cruciales que se avistan en el horizonte (…) La belleza es una invitación a gustar la vida y a soñar el futuro». Ya lo escribió Dostoyevski, y nos lo recuerda el Papa en su Carta: «la belleza salvará al mundo».

Reflexionando sobre esa lectura continuada, mientras permanece el eco de las palabras del Papa en boca de Almudena de Arteaga, Pedro Requejo, Luis Labiano, Constanza López Schlichting, José Luis Olaizola, José Jiménez Lozano, Frances Ribes… y de un servidor, leo en el periódico una noticia que corrobora que la belleza y la esperanza pueden iluminar hasta el rincón más oscuro, terrible y desesperanzador del planeta, incluidos los bateyes dominicanos. «La batalla final contra la esclavitud» dice el titular; y el texto continúa: «El Congreso de la República Dominicana ha aprobado la abolición de la esclavitud, una medida histórica provocada por la actuación del cura Christopher Hartley Sartorius». Mi primo Crispy, un fenómeno; doctor en Teología, inteligente, seductor, infatigable, aristócrata… el mismo a quien el orgullo familiar nos hacía ver cuando menos de cardenal, pero que, por orden superior o inspiración divina, cambió la púrpura por la mugre y su causa por la causa de los más desfavorecidos entre los desfavorecidos. Primero en el Bronx, durante 13 años, luego en Calcuta con la Madre Teresa, y finalmente en los bateyes dominicanos, donde los trabajadores haitianos de la caña de azúcar vivían en condiciones infrahumanas, de miserable esclavitud. Crispy, el padre Christopher, luchó por ellos, se enfrentó al poder establecido (político, financiero y eclesiástico) y logró mejorar siquiera un poco la vida de esos míseros esclavos. Negoció duramente con las azucareras y les consiguió luz y agua, un día de descanso a la semana y un sueldo de 2,4 euros por jornada. El precio que tuvo que pagar su defensor fue el repudio, las amenzas de muerte y el forzado abandono del país, en 2006. Su lucha continuó, desde Francia y Estados Unidos; finalmente, su tesón, su fe y su valor han dado fruto y una tenue pero firme esperanza comienza a aflorar en los oprimidos corazones de los esclavos de los bateyes. Ahora, según reza el reportaje, empiezan a tomar conciencia de su propia condición de personas con derechos. Mientras, el padre Christopher ya está en otra guerra por la dignidad humana, en Somalia, según me cuentan.

Esperanza, derechos, valor… ¡qué bellas palabras! Y qué huecas en esta sociedad hipócrita que llora por los esclavos haitianos y niega el valor, la esperanza y hasta el derecho a la vida a sus propios hijos, por el simple hecho de ser diferentes, supuestamente disminuidos. ¿Pues qué esperanza puede aflorar en el corazón de un niño con Síndroeme de Down, por ejemplo, si su suerte ya está echada? ¿Qué valor se le atribuye a quien no vale ni para nacer? ¿Y qué derecho le ampara si es condenado sin juicio y sin culpa? La respuesta está en los que creemos que un niño con Down tiene el mismo valor como persona que cualquier otro, si no más, y que tiene todo el derecho del mundo a albergar esperanzas, y a sentir el mismo amor, comprensión y respeto que cualquier otro. Simplemente. Para ello, hace falta bondad, tolerancia, verdadera solidaridad. No de palabra, no de boquilla. De hecho. Como la que demostraron mis hijos y sus compañeros de clase (y en todas las clases) en sus competiciones de la Fiesta Deportiva del colegio, este sábado. Verles aplaudir, animar, vitorear, llevar casi en volandas a sus compañeros “de integración” (Down, autismo, etc.) hasta la meta en cada carrera, aunque tardaran diez minutos, hinchaba el corazón de orgullo paterno; ver las caras de pura e infinita felicidad de los “disminuidos”, emocionaba el alma. Fue una lección de bondad absolutamente sincera, transparente; un ejemplo de solidadridad auténtica y profunda. Y yo me pregunto, ¿alguien puede explicar a esos niños, a los “normales”, a mis hijos, que sus compañeros, que sus amigos “diferentes” no valen nada, no merecen esperanza, no tienen derecho a vivir? ¿Menos valor, menos esperanza, menos derecho incluso que los esclavos del azúcar de Santo Domingo?
La belleza salvará al mundo, nos recordó el Papa artista. Aquellas carreras en el colegio de mis hijos fue una de las acciones más bellas que han contemplado mis ojos. Aún queda esperanza.
...

jueves, 23 de abril de 2009

La cabeza y los huevos dela serpiente


Hubo un tiempo en que yo era parte de Zarauz y Zarauz era parte de mí. A veces, como hoy, desde este malecón me salpican inevitablemente los recuerdos. Me gusta, no se crean, recordar, añorar. Aquellos juegos de infancia entre el verde de las praderas y el del mar; aquellas campas rebosantes de alegría natural, sin politizar, el día de la Fiesta Vasca, todos vestidos de caseros hinchándonos de rosquillas y de risas; aquella sana juventud a caballo entre la espuma de las olas y la de la cerveza; aquellas horas eternas de gozo contenido sentado en mi malecón, admirando la bravura viva del mar, esperando el momento justo para entrar y desatar el placer y la adrenalina. Y aquellas noches luminosas, cuando el malecón se transformaba en buena música, en partidas de billar y futbolín, en amistad, en carcajada, en fugaces amores de verano, si había suerte, y en no tan fugaces si la suerte fallaba.

Recuerdo también los cruces con Arzallus y su cara de odio infinito, camino de mi casa; y el secuestro de Rafa, padre de mi íntimo compañero de surf, y la mediación de Arguiñano (decían), íntimo compañero de cocina del secuestrado. Y recuerdo las pintadas y las fotos de gudaris en la Plaza de la Música. Y las mañanas de playa solitaria a unos metros de Savater, vigilados por sus escoltas desde el malecón. Y el saludo de Goyo Ordóñez, camino del concierto de Pink Floyd en Anoeta, meses antes de su sacrificio. Recuerdo los pintxos del Gau Txori y las farras en los bares del malecón y las conversaciones trascendentales con amigos de la noche que luego se convirtieron en enemigos a muerte, pasados por el filtro de Jarrai. Y recuerdo las copas que le servía a Carlos Garaicoechea hijo —en el bar donde yo pinchaba—, cuando su padre, el lendakari Garaicokiki, empezó todo esto.

Y ahora, desde la lejanía que proporcionan los kilómetros y la edad, miro hacia Zarauz y veo a Ekaitz Sirvent Auzmendi, 30 años, el etarra detenido hace unos días junto a mi añorado malecón zarauztarra. Y veo a Jurdan Martitegui, 29 años, detenido en Perpiñán (donde Carod-Rovira ¿recuerdan?), supuesto nuevo ex jefe de ETA; y a su camarada de talde y de detención, Alex Uriarte, sobrino del etarra Eloy Uriarte. Y veo a los anteriores ex cabezas de la serpiente, Mikel Garikoitz Azpiazu "Txeroki", 35 años, y Aitzol Iriondo, 31 años. Y miro los últimos 30 años y ahora sí veo cómo empezaron a eclosionar esos huevos de la serpiente que hoy se han convertido en su cabeza impensante; veo cómo el Gobierno vasco, el PNV, la EITB, las ikastolas, las herriko tabernas, la kale borroka, los actos kulturales, el entramado abertzale en particular y la sociedad vasca en general han estado alimentando, mimando, protegiendo, educando —en casa y en clase, en la tele y en la calle— a esas crías de serpiente que luego se han convertido en la cabeza ejecutora de la bestia. Las fechas coinciden ¿verdad? 30 años de gobierno nacionalista, 30-40 años de edad media de las nuevas cúpulas etarras. ¿Que son más inexpertos? Vale. Pero también son más fanáticos, más descerebrados, e igual de venenosos, igual de letales. Y, además, todos son también perfectamente prescindibles. Si pierden una cabeza, les sale otra en tres minutos, como el rabo a las lagartijas. Así todo es más fácil, y más ágil.

La Guardia Civil tiene fichados a unos 4.000 jóvenes abertzales de entre 30 y 40 años, 4.000 crías de serpiente que han estado creciendo en las madrigueras de la kale borroka (que los fichan con 20 años o menos) y al amparo del Gobierno Vasco, y que están prestas para la lucha en cuanto sean reclamadas por mamá bicha. Unos días de campamento de verano en Francia y ale, a matar. Si te cogen, mala suerte, tenemos más. Total, disparar es fácil. Entrenan desde pequeños.

Por eso me preocupa que ahora se empiece a hablar otra vez de ETA buena, ETA mala; de presos, acercamientos y luchas internas; me preocupa que Otegui, el "gordo", vuelva a reclamar su estatus de "hombre de paz"; y que reaparezca el sempiterno Josu Ternera con su inseparable ternerito Egoitz (¡la mismita nariz de su aita, oye!). Pero ya lo he dicho una y mil veces y lo repito otras mil: no nos confundamos, en ETA no hay buenos y malos, no hay blandos y duros, no hay conversadores y ejecutores, no hay poíticos y asesinos; toda la serpiente es la misma bestia, la misma alimaña, de la cabeza hasta el último anillo, todos igual de culpables. Y si se habla con uno, se habla con todos; si se negocia con uno, se negocia con todos. Lo que hay que hacer es aplastar la cabeza de la serpiente y todos y cada uno de sus anillos. Y todos y cada uno de sus huevos. Si los dejamos eclosionar y crecer, nos acabarán mordiendo (es lo que saben hacer, es lo que les han enseñado). Y el efecto de su veneno será exactamente el mismo que el de sus aitas.

El día de la toma de posesión de Patxi López, yo miraré hacia Zarauz, y me imaginaré sentado en el malecón, añorando y esperando tiempos mejores. Y rezaré con todas mis fuerzas para que ese día empiece, de verdad, el fin de la serpiente. Desde dentro. Desde lo más profundo (no puede ser de otra manera). Y desde la cabeza hasta el último anillo del entramado. Hasta el último huevo.

...