martes, 10 de febrero de 2009

Vidal-Quadras se ríe "a mandíbula batiente" con 'Bienvendo, Mister Paz'


Domingo 8 de febrero de 2009

22:11 horas

Los Últimos de Filipinas (Radio Intereconomía)


Gonzalo Altozano:

«Don Alejo Vidal-Quadras, buenas noches»


Alejo Vidal-Quadras:

«Buenas noches. Hoy tengo una noticia y es que he leído ‘Bienvenido, Mister Paz’ este fin de semana (…) Cogí la novela, yo estaba leyéndola en el salón de casa y mi mujer estaba en el dormitorio, que está cerca, viendo la televisión; y entonces, al oír mis carcajadas ya llegó un momento que entró y dijo ¿qué te pasa?

Y es que por lo menos, a lo largo del libro, una docena de veces era imposible reprimir la risa; o sea, me reía solo y hubo una ocasión en que de manera literal, no como metáfora, se me saltaban las lágrimas de risa. Hay algunas escenas que son absolutamente hilarantes; es decir, no es ya la parodia, es la astracanada ya… es una cosa de una… por cierto, de una crueldad con el personaje, pero tan bien reflejado; monta unas escenas que son como disparatadas, entonces te tienes que reír porque te lo imaginas.


Hay que felicitar a Pepe Álvarez de las Asturias. Y siento no habérmelo leído antes porque me encuentro mucho mejor hoy, porque, la verdad, me he relajado, me he reído como loco y como dicen que esto de la risa es una terapia excelente, pues le tengo que dar las gracias al autor (…)


Yo he leído tres libros sobre Zapatero, uno el de Gustavo Bueno, ‘El pensamiento Alicia’ después uno que hizo Pío Moa que se llamaba ‘El iluminado de la Moncloa’, que eran libros más en serio, digamos, que el de Pepe; eran libros más de reflexión, aunque sobre todo el de Pío Moa también tenía ironía, una ironía muy cruel. Ahora, lo de Pepe ya es que es una cosa… Es una novela de humor. Es divertidísima, pero además deciros que sólo me ha pasado esto de reírme como un loco leyendo un libro, con un autor que es Woodehouse y sus libros sobre Jeeves, donde hay momentos que no puedes evitar soltar la carcajada.

Otra novela con la que también me saltaba la carcajada es con ‘La Conjura de los Necios’ (…) Pero con la de Pepe me he pasado dos días riéndome a mandíbula batiente…»


Transcripción literal de las declaraciones de Alejo Vidal-Quadras, Vicepresidente del Parlamento Europeo, realizadas en el programa Los Últimos de Filipinas ante testigos tan fiables como el conductor del programa, Gonzalo Altozano, y los contertulios Alberto de la Hera, Kiko Méndez-Monasterio, Carlos Esteban, Ignacio Peyró y Pepe Álvarez de las Asturias, autor de la novela y feliz receptor de la crítica.


Se puede escuchar el programa completo pinchando aquí (poner fecha, ‘radio’ y nombre del programa; en unos segundos descarga el archivo). Los sabios comentarios de D. Alejo están en el minuto 11, aproximadamente.

...

5 comentarios:

A.A. dijo...

Coincido con Vidal-Quadras. Enhorabuena Pepe.

B. P. dijo...

Enhorabuena por la critica que te hizo Alejo en vuestra tertulia del pasado Domingo. Supongo que esta semana se han agotado los libros.

Lo pase en grande con la estopa que le disteis a Maleni (que mina!) y en general con la tertulia. Buena terapia la de reirse un poco el domingo a esas horas (la gente se suele deprimir el domingo por la tarde noche - yo les recomendaria que os escuchara)

Aqui teneis un incondicional

powermax dijo...

Totalmente de acuerdo con la crítica (si se le puede llamar crítica). Conmo dice D. Alejo, es realmente hilarante. Desde que me lo leí, cuando veo a Pepiño o a ZP en la tele, pienso en los personajes del libro y me parto de risa. No falla.

Os lo recomiendo como terapia. Y además como "memoria histórica", porque la novela repasa muchas cosas que ZP y sus colegas hicieron y dijeron realmente.

Maleni dijo...

Pepiñ...¡¡jua jua jua jua jua...!! Es cierto, desde que lo leí no puedo decir el nombre de Pepiñ... ¡¡jua jua jua jua jua!! sin reírme.

Mister Pis dijo...

Yo aún me estoy riendo imaginando a Mister Paz liándose a bastonazos contra el muro de las lamentaciones pensando que es el muro del apartheid... disfrazado de Moisés.
Y a los tres protagonistas cantando la canción de la alegría de Miguel Ríos en la ópera de Berlín, confundiéndola con la de Schiller/Beethoven.
Y a Mister Paz haciendo el ridículo en plena Asamblea Nacional francesa, leyendo su discurso en francés absurdo, mientras todos los diputados gabachos se parten de risa.
Y... (está claro, hay que leerse el libro)